La magia del orden. Aplicando en casa, paso a paso, las enseñanzas de Marie Kondo.

Hace unos meses publiqué mi primer vídeo en el canal de you tube. Me ha pasado algo bastante curioso y es que pese a que tan sólo hay cuatro vídeos subidos, uno de ellos sin apenas promoción ha sido muy visitado.

El segundo vídeo más visto ha sido reproducido 1.119 veces así que mi sorpresa fue mayúscula cuando hace unas semanas Lucía Terol de Sencillez plena me comunicaba que el vídeo sobre la forma en que aplique en mi propia casa las enseñanzas del método propuesto por Marie Kondo, en el libro La Magia del orden superaba ya las 67.000 visitas.

Observando este dato en un canal como el mío que acaba de arrancar y al que apenas he subido material es fácil darse cuenta de lo atractivo que resulta el tema. Nada fuera de lo normal si tenemos en cuenta que uno de los grandes ladrones de tiempo de nuestra época es la acumulación de objetos.

Parece algo que se va produciendo de manera progresiva e inconsciente pero llega un momento en que estos objetos no sólo te ganan terreno a nivel material sino también emocional restándote incluso energía. Por eso todos en algún momento necesitamos hacer esta limpieza.

Está más que demostrado que despejar el espacio físico despeja también el mental pero es que además Marie Kondo pone especial hincapié en el factor espiritual o emocional haciendo dos grandes divisiones: los objetos que te proporcionan alegría y los que no.

 

¿Puede parecer algo demasiado simple o “new age”? No lo se. He leído algunas opiniones de este tipo pero como siempre me quedo con el resultado de mi experiencia propia.

El resultado es que cinco meses después mi casa sigue bajo control. Evidentemente no tan perfecta como la dejé en el vídeo pues al fin y al cabo una casa es un espacio vital que fluye con nosotros y se mueve a nuestro ritmo. No podemos pretender mantenerla como una casa de revista y es cierto que cada pocos meses hay que hacer un nuevo repaso a fondo pero la base ya está perfectamente clara en tu cabeza y el esfuerzo, una vez implantado el método por primera vez, es pequeño.

En vista de la acogida de este vídeo en el que no te dejo ni un sólo rincón de cada por mostrarte y te presento, paso a paso, cómo ponerlo en marcha (trucos propios incluídos) he decidido transcribirlo al completo y transformarlo en post para que pueda seguir ayudando a todas las que queráis poner como yo fin, de una vez por todas, a años de desorganización.

Como ya han pasado cinco meses añado además la manera en que el proyecto he evolucionado y los cambios que ha habido desde entonces. 

Si te animas a ponerlo en marcha, por favor, ¡cuentame!

Si tienes dudas o quieres compartir conmigo tu experiencia escribeme a [email protected] o únete al grupo de facebook.

1. Las categorías.

He pasado toda una semana organizando mi casa siguiendo las instrucciones de este método. Marie Kondo propone recuperar todas las pertenencias que hay en tu casa y finalmente quedarte solamente con aquellas que te inspiran alegría. Nos propone hacerlo organizando todos los objetos de casa en cinco categorías:

1. Ropa.

2. Libros.

3. Documentos.

4. Variado o Miscelánea.

5. Objetos personales de valor sentimental.

¿Por qué hace esta clasificación? Marie Kondo sostiene que esta clasificación va de menor a mayor dificultad, de tal manera que nos va a resultar más fácil deshacernos de una camisa que de una carta o una foto.

2. La parte emocional ¿Objetos o emociones?

Marie Kondo propone que cada objeto que vayas a decidir quedarte o eliminar  pase antes por tus manos. Plantéa hacer un pequeño ejercicio de reflexión con cada uno de ellos. Cada objeto te va a llevar a una persona, a un lugar o a un recuerdo y a partir de ese momento si realmente ese objeto, esa prenda de ropa o esa carta ya ha cumplido su función te quedarás con esa emoción pero dejarás ir su parte física sin ningún tipo de culpabilidad.

3. Un lugar para cada tipo de objetos. Ordenador con efectividad.

El método KonMarie te propone hacer todo este proceso seguido.

Ella plantea: “ordena bien una vez y tendrás tu casa organizada para toda la vida”. No esperes grandes secretos para este método. Lo que más me gusta de él es su sencillez. Lo que ella nos propone es, simplemente, diseñar un lugar para cada grupo de objetos. Parece algo sencillo ¿verdad?

Pero piensa en cómo están los objetos divididos en tu casa. En mi caso tenía, por ejemplo, las libretas en distintas ubicaciones: el estudio, mi cuarto, el salón. Había tijeras en uno y otro sitio. En la cocina no todos los objetos seguían este criterio de clasificación por tipo de objetos. Así podría seguir con un montón de ejemplos.

Tal y como podéis ver en el vídeo he seguido el método a rajatabla y he conseguido ubicar cada grupo de objetos en un lugar de casa. Al cabo de una semana no hay ni un solo objeto que vea fuera de lugar que no sepa exactamente dónde ponerlo.

Esto de que cada objeto tenga su sitio da bastante tranquilidad porque la mente no tiene que pararse a procesar donde va a ir colocado. Si lo haces y lo mantienes te va a segurar tener tu casa como siempre has querido tenerla.

A. La ropa.

En cuanto a la ropa ya había reducido bastante siguiendo el método de Valentina. El proyecto 333 del que ya os he hablado en el blog que propone tener 33 prendas en tu armario para los próximos 3 meses. Aun así a pesar de haber participado en el proyecto, hacerlo cada estación y no tener demasiado ropa en el armario aún notaba que tenía cosas que no iban demasiado con mi estilo o que no me hacía sentir bien del todo.

En el caso de esas prendas he aplicado el método KonMarie y he dejado solamente la ropa que veis en el minuto cinco del vídeo. He utilizado dos cajones para colocar tanto pantalones, como camisetas, como rebecas. En ningún momento se arruga.

El resto del armario lo he dejado para la ropa de mi chico. Únicamente he ocupado una pequeña parte del armario para la ropa que no se puede doblar según este método que os cuento como por ejemplo cazadoras o chaquetas.

Los zapatos de momento los ubico en una pequeña cesta detrás de la puerta. Esto fue en verano y en otoño – invierno uso más zapatos así los pares extras que no me cogían aquí los coloqué bajo la cama.

B. Los libros.

Anteriormente ya había realizado el proceso de deshacerme de los que no eran importantes. Prácticamente me quedo con los libros que son útiles para mi profesión o desarrollo personal, con los de cocina y otro tipo de libros que son especiales para mi. No suelo quedarme con novelas que ya he leído.

C.  Miscelánea.

C.1 Salón.

En el salón, a través de las imágenes, podéis ver igualmente como he aplicado este mismo método.

  • Hay un cajón lleno de objetos de papelería.
  • Hay otro cajón para objetos tipo herramientas, bombillas.
  • En otro cajón he guardado todos los objetos del botiquín.
  • En otro cajón he guardado velas, cremas de masaje y algún otro objeto.

Las mantas de sofá que antes no guardada las he destinado dentro de uno de los armarios del salón. Esta opción terminé por cambiarla y ahora las doblo y las coloco en una silla en el salón porque en invierno las usamos mucho y no tenía mucho sentido mantenerlas tan guardadas en este tiempo. Cuando llegue el calor las volveré a ubicar allí.

He tratado de despejar de la vista los máximos objetos posibles. En el vídeo podéis ver con más detalle el interior de cada armario y otros objetos, como las llaves ubicadas todas junto a la puerta en un portallaves híper sencillo que nos salvó la vida. Nada más entrar las colocas y nunca se pierden.

C.2 La cocina.

En la cocina he ubicado en un cajón muy amplio la comida dulce y en otro la salada. Una modificación que he hecho con respecto al vídeo ha sido dedicar una puerta extra de la cocina a los alimentos porque el cajón se me quedaba pequeño y hacía que a veces no estuviera lo suficientemente organizado y visible.

Algo que me ha resultado de mucha utilidad es poner todos los alimentos posibles dentro de tarros o cajas: cola cao, cafe, leche de almendras en polvo, semillas, frutos secos, harinas, etc.

Todos los objetos que he podido sacar de la bolsa para incorporarlos a un tarro en el cual he pegado una pequeña pegatina con el nombre del producto y la fecha de caducidad.

Ahora todo está mucho más organizado y al abrir el cajón puedo ver de un solo vistazo que es cada cosa. De este modo se evita completamente que, por ejemplo, cada vez que abres una bolsa con harina, semilla o azúcar se caiga algo. Es infinitamente más cómodo.

Otro truco ha sido colocar las hoyas, cazos y sartenes en dos cajones diferentes. Antes lo tenía todos en un solo cajón de los grandes y se mezclaban y desordenadas con más facilidad.

Algo que me ha sido de mucha utilidad ha sido destinar una caja dividida en compartimientos a la que no daba demasiado uso y en la que sólo tenía algunos pañuelos y cinturones, para colocar los tapers. Son unos de los objetos que más dolores de cabeza me han dado en la cocina. Tampoco conseguía mantenerlos ordenados. Es mucho mejor comprar tapers que sean todos iguales de manera que podremos colocar uno dentro de otro con todas la tapaderas encima y después colocarnos en cada compartimento de la caja que he metido dentro de un cajón.

He cogido todos los objetos pequeños de la cocina que no solía usar a menudo como el sacacorchos o las herramientas para cortar queso los he metido todos en una caja y los he colocado en un sitio accesible pero no se mezclan con los objetos y utensilios que utilizo de manera diaria.

Por otro lado he colocado todos los paños de cocina doblados tal y como plantea Marie Kondo hacerlo con la ropa en los cajones.

C.3 El estudio y el baño.

  • Me he deshecho de muchos cd,s y dvd,s.
  • He despejado la zona del escritorio.
  • He dejado la zona para el descanso o relax despejada. Me costaba mantenerla así. Siempre había aquí encima ropa doblada o alguna otra cosa.
  • El cajón principal del escritorio lo he usado únicamente para documentos importantes y ratón.
  • Los libros de mayor consulta y documentos a mano. He usado cajas para objetos que no quiero que se vean como cables, objetos de otras temporadas, etc.
  • He dejado el baño despejado manteniendo sólo los productos imprescindibles.
  • He usado una cajonera para guardar objetos pequeños: horquillas, cuchillas, etc.

4. ¿Y qué pasa con los demás?

Marie Kondo no recomienda presionar a otras personas con el método. Cuando tu pareja o la personas que te rodéame empiecen a ver este método de organización ellas solas se van a ir contagiando de las ganas de aplicarlo.

No seas muy estricta en la forma en que los objetos de las personas que viven contigo te afecten o te estresen mentalmente. Creo que es importante que si una casa es de dos personas esa casa refleje la personalidad de ambos.

Si hay objetos o tu pareja colecciona, por ejemplo como me pasa a mi con la mía, figuras u objetos que no van del todo con tu estilo déjalo libremente ocupar su lugar en la casa y que aprende también a amar los objetos que a él le hacen feliz o son importantes.

5. Conclusión.

Después de aplicar este método me he desecho de 12 bolsas de basura y eso que pensaba que ya nada sobraba en casa.

La tranquilidad de tener una casa organizada como siempre has querido y además repleta de los objetos que más energía te transmiten no tiene precio.

Agradece cada objeto que ha pasado por tu vida, deshazte de aquellos que ya han cumplido su ciclo si ya no lo necesitas y fluye. ¿De eso se trata no?

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