Tres libros sobre mujeres que mejoraron mi vida

libros

 

¿Recuerdas estas reflexiones lentas de camino al supermercado? Pues hoy hace demasiado calor para reponer la despensa así que te propongo que mejor me acompañes a la piscina.

Lo importante de este post es parar, descansar, refrescarte y entregarte a los placeres lentos del verano.  El objetivo de esta nueva entrada, es traerte algunas propuestas lectoras para estos ratos de asueto estivales y, de paso, seguir aprendiendo y creciendo juntas.

He elegido tres propuestas que me llegaron dentro y mejoraron mi vida tras su lectura. Me encantaría compartirlas contigo. ¿Vamos? No te olvides de la sombrilla.

¿Ya estás en la hamaca? Pues prepara un hueco a tu lado porque te traigo invitadas. Ellas son Elisabeth, Alma y Clarisa. Aún no las conoces (o puede que sí) pero te aseguro que cuando lo hagas no te dejarán indiferente.

Son las mujeres protagonistas de tres libros que me engancharon por dentro en diversos momentos de mi vida y que han tenido la capacidad de inspirarme mucho y permitirme integrar aprendizajes importantes a través de sus propias experiencias y reflexiones.

En verano estoy releyendo pasajes de estos libros, grabando pequeños fragmentos, poniendo banda sonora a sus historias y buscando más  Elisabeths, Almas y Clarisas en el mundo real que me inspiren y me enseñen. Pero vamos al grano porque lo que te propongo son dos cosas:

  1. Por un lado hacerte con uno de estos libros este verano para leerlos bajo el sol en esos momentos en que te encuentres sola, libre, sin distracciones, móviles ni interrupciones. Aunque si no estás sóla, libre, sin distracciones ni interrupciones también sirve. ¡La perfección no existe!
  2. Por otro, estaría genial que llevemos esas mujeres a nuestras redes sociales para seguir aprendiendo de ellas y que nos inspiren aún más. Vamos a ver poquito a poco de qué van estos libros y porque me enamoraron.

 

felicidad

 

Mujeres que corren con lobos. Un año con Clarisa Pinkola. 

¿Por qué lo he leído? Te lo contaba hace tiempo en este post. Este libro me parece que es el cuento que todas las mujeres deberían contarse. No me canso de decir que sumergirse en esta lectura es como adentrarse en un espeso bosque lleno de palabras muy poderosas y especialmente muy reveladoras para esa mujer “civilizada” en que nos hemos convertido. Prueba a leer sólo el prólogo de la autora y ya verás.

Mujeres que corren con lobos es todo lo contrario a un cuento de hadas. Te invita a querer visitar ese hogar interno que hay dentro de ti y que la prisa entre otras muchas cosas te ha hecho olvidar.  

Puede que lleves mucho tiempo buscando la felicidad en jardines ajenos sin darte cuenta de lo mucho que puedes hacer por ti misma.

Clarisa te da las claves para hacerlo, no sin antes revolverte completamente por dentro. Cada cuento te llevará a una parte de tu alma y te desvelará luces y sombras escondidas que emergerán a la superficie para sanar.  

¿Cómo lo he leído? La lectura es algo muy personal pero, en mi caso, no creo que hubiera podido leer este libro al estilo convencional. Me parece un libro para digerir despacio, para tener en la mesilla de noche, para llevártelo a un viaje, para leer al aire libre y de mil formas y en mil momentos.

Esto no es precisamente lo que llamaríamos “lectura ligera” así que tal y como dice Clarisa me he dejado llevar por mi intuición y lo he leído única y exclusivamente cuando me ha apetecido, cuando he sentido que lo necesitaba.

En consecuencia he tardado en torno a un año en leerlo y, aún así, no lo he llevado a la estantería porque se que seguiré adentrándome en él de vez en cuando, quizás para encontrar respuestas que tengo ya dentro de mi pero que Clarisa tiene la capacidad de mostrarme de frente.

Te dejo aquí un fragmento para escuchar:

 

Come, reza, ama. Mi propia Elisabeth Gilbert.

¿Por qué lo he leído? Me paso algo curioso con este libro. Ahora no recuerdo muy bien cómo llegó a mis manos – creo que fue un regalo del Chico de las zapatillas – pero desde el principio me sentí muy identificada con los pensamientos y la transformación de la protagonista que, en esta ocasión, es la propia escritora ya que se trata de una novela autobiográfica.

Si tuviera que definir en una sóla palabra de que habla este libro diría sin duda: transformación. 

Elizabeth había “comprado” el pack perfecto: marido perfecto, casa perfecta y trabajo perfecto (todo entre comillas claro) pero toparse de bruces con la realidad y saber que se sentía vacía la hizo atravesar una profunda crisis espiritual.

Y como suele pasar en estas ocasiones la respuesta sólo es una: arriesgar, salir de la zona de confort, lanzarse al vacío aún con unas alas que apenas empiezan a salir y sumergirse en el mar de la vida para recibir, una y otra vez, infinitas oleadas de transformación.

He escuchado esta historia cientos de veces en mis lectoras y compañeras y amigas bloggers. Es la historia del cambio reflejada de un modo ligero pero a la vez profundo por una escritora que personalmente me encanta.

Todos queremos que nada cambie. Nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo al cambio. Clic para tuitear

¿Cómo lo he leído? Pues como mucho, me lo despaché en 3 o 4 bocados lectores.Tengo que confesar que cuando un libro me engancha mucho no puedo parar de leer hasta terminarlo.

Me gusta disfrutarlo y leerlo despacio pero, en estas ocasiones, despacio equivale a leer concentrada y lentamente pero no a que el libro me dure demasiado. Ya lo hacía de pequeña con los libros del Barco de Vapor.

Una pequeña anécdota personal a propósito de este libro.  Había pasado poco tiempo desde la lectura de este libro cuando un día acudiendo sóla a un evento de Charlas TED, me encontré con Antonina Ramsey, una ex gerente de marketing de Microsoft convertida en yogui, trotamundos de mente abierta, fundadora de una marca de moda slow para mujeres con materiales naturales y sostenibles.

Su  historia es tan similar a la de Elisabeth que enseguida me recordó a la de la protagonista de esta novela que tanto disfruté. Cau-salidades de la vida, después de conectar tanto con esta historia, me tope de imprevisto con mi propiai Elizabeth Gilbert particular. Así hablo de todo lo que aprendí con ella en este post:

El secreto de belleza más infalible del mundo comencé a descubrirlo hace años pero lo interiorice de verdad hace unos meses, a lo largo de mis clases de yoga con mi “gurú” preferida,Con una historia detrás tan apasionante  es de suponer que además de nociones sobre yoga, Antonina me ha enseñado mucho más. Entre otras muchas cosas que no hay corte de pelo o fondo de armario capaz de ejercer un poder de seducción tan grande como el que produce cambiar una vida de estrés y prisas por otra dedicada a hacer aquello que te llena de verdad y a buscar la armonía y el equilibrio en lo natural. Es esa belleza que sale de dentro hacia fuera, que se irradia hacia los demás y que se percibe con facilidad.

 

 Las ruinas son un regalo. Son el camino a la transformación. Come, reza, ama Clic para tuitear

Por cierto a Mia y a mi nos encanta esta otra escena de la película que describe a la perfección el alma de nuestro Curso de Cocina Lenta.

 

La Firma de todas las cosas. Un orgasmo literario.

¿Por qué lo he leído? Esta tercera recomendación también la ha escrito Elisabeth Gilbert. Me había gustado bastante el libro anterior así que cuando lo vi en una librería no dude en llevarme a casa aunque no sabía mucho de él. Confieso que ya sólo la portada me gusto muchísimo y antes de terminarlo, hice alguna sesión de fotos lenta con él para Instagram.

Mi sorpresa fué mayúscula cuando después de un día de trabajo intenso decidí regalarme un ratito lector y comenzar la novela. El ratito se convirtió en todo el tiempo que me quedaba antes de irme a la cama. ¡Y más!

Los primeros capítulos me dejaron con la boca abierta por la calidad de su escritura y de las historias que contenían y porque la manera de escribir – al menos desde mi opinión – no tenía nada que ver con Come, reza, ama.

Vamos, resumiendo: que me esperaba una novela ligera y de calidad media y me encontré un novelón.

Por supuesto que no soy experta ni crítica literaria y, por supuesto, no todos los libros conectan de la misma manera con todas las personas.

Puede que después de leer este libro opines otra cosa. En mi caso sólo puedo definirlo de una manera: orgásmo… Clic para tuitear

¿Y qué es un orgasmo literario? Pues no se muy bien porque me lo acabo de inventar pero si existiera algo así sería la sensación exacta que me dejó esta lectura.

¿Los motivos? Conexión total con su protagonista: Alma. Momentos de emoción máxima, continuas alusiones a la belleza de las pequeñas cosas, cotidianidad transformada en magia y podría seguir así infinitamente. Para que sepas un poco más te dejo el argumento del libro:

La firma de todas las cosas una novela grandiosa que narra la historia de un siglo grandioso. Recorre todo el mundo, desde Londres hasta Perú, Filadelfia, Tahití o Ámsterdam. Habitada por personajes extraordinarios (misioneros, abolicionistas, aventureros, astrónomos, capitanes de mar, genios y locos), La firma de todas las cosas cuenta, por encima de todo, con una heroína inolvidable: Alma Whittaker, una mujer de la Ilustración que se yergue desafiante en la cúspide de la era moderna.

Te aseguro que el argumento no pone en valor la maravilla que encuentras nada más pasar la primera página. Para que te hagas una idea (aunque sólo puedo recomendarte leerlo para comprobarlo) te dejo uno de mis fragmentos preferidos del libro. 

 En este pasaje la pequeña Alma Whitettaker se convierte en un cometa durante el transcurso de una fiesta nocturna en el Jardín de White Acre. ¿Volamos con ella? 

 

¿Cómo he leído este libro? De nuevo me sucedió lo mismo que con el anterior pero multiplicado por cinco. No es que lea todo así pero te estoy presentado mis títulos estrellas y, inevitablemente y pese a tener más de 600 páginas, lo leí en unas cuentas noches hasta la madrugada. Yo diría, madrugadas mágicas. ¡Siento mucha envidia de ti, que aún no lo has leído!

 

Reto de verano. ¡Orgamos literarios compartidos!

Este reto que ya anunciaba a principio de verano en mi revista de verano para suscriptoras se llama: #historiasdemujeres pero he decidido renombrarlo con el hastag #orgasmoliterario porque me parece más divertido y sugerente.

Puedes compartir lo que quieras sobre esta propuesta en tus propias redes sociales.

Puedes compartir lo que quieres sobre las protagonistas mujeres de tus lecturas de verano o sobre estas si decides seguir mis consejos.

¿Te pongo algunos ejemplos?

  1. Graba un fragmento de tu libro y compartelo con otras personas. Puedes hacerlo en Redes Sociales o enviarlo a través de un audio por el móvil a alguien a quien te apetezca sorprender.
  2. Comparte una foto en Instagram acompañada de esta hastag  #historiasdemujeres sobre tu libro o cualquier otra foto que te inspire el libro, por ejemplo, el libro de La Firma de todas las Cosas tiene como renombrado protagonista al musgo así que podría poner una foto de una pared con musgo que me recordara a algún pasaje.
  3. Comparte pequeños fragmentos en vídeo de esos libros si tienen versión cinematográfica como he hecho yo con Come, Reza, Ama y acompañalo del mismo hastag para que todas podamos verlo.
  4. Cualquier otra iniciativa que se te ocurra. ¡Siéntete libre!

 

Un regalo lector para septiembre

Cuando acabe el verano y vuelva de las vacaciones echaré un vistazo a todos los hastag #orgasmoliterario en Instagram que es la red social en que mejor puedo controlar esto y crearé un post (entre todas las que me deis permiso) con vuestras propuestas.

Si no tienes instagram y quieres participar por otra red social como facebook o dejarlo en nuestro grupo bastará con que me envies un mensaje por correo o mensaje privado para que te tenga en cuenta para el regalo. Ya sabes a: universoflowblog@gmail.com En facebook mi perfil personal es este.  Puedes agregarme y mandarme un mensaje privado. Así nos conocemos.

Esto no es ningún sorteo porque todas (sin excepción) recibiréis un obsequio literario en vuestros buzones. Tenéis hasta el 15 de septiembre para participar. El viernes 16 enviaré el regalo a todas para que podáis disfrutar del mismo durante el fin de semana.

¿Te animas? ¡Contra el calor literatura y mujeres! ¿Vamos a por ello?

 

Más sugerencias para Agosto y libro gratis

 Y ahora, para terminar tal y como hice ayer en mi carta, me gustaría ofrecerte un listado de recursos y opciones para que no te pierdas nada este mes:
 

  • Si te apetece hacerte con lecturas lentas para este mes de agosto y quieres conseguir mis dos ebook creados hasta el momento a un precio especial de 10 euros cada uno puedes adquirirlo aquí y aquí.
  • También puedes conseguirlos gratis como regalo extra al adquirir el Retiro de verano de Sencillez Plena. Si quieres implicarte de verdad y te apetece unirte  a un reto minimalista presencial que te renovará por dentro y por fuera y te llevará a conocer en persona a la dulce Lucía. Tienes toda la información aquí.
  • Si estás interesada en crear un proyecto en Internet y deseas tener tu propio blog y diseñarlo acompañada por mi y empapado de filosofía slow y minimalismo únete al grupo de Slow Blogging para emprendedoras digitales.
  • Si te interesan más los temas relacionados con vida slow y minimalismo en general te espero por el grupo de facebook del Club de la Gente sin prisa.
  • Si no quieres leer y te apetece escucharme o verme puedes seguirme aquí o aquí.
  • Si te vuelve loca la lectura y quieres seguir a Irene, tienes una cita con ella y sus libros en este lugar.

 

No se cuando volverá a haber post. Puede que la semana que viene o dentro de tres semanas. En verano me permito ser menos estricta que durante el año.

Si no quieres perderte nada o esperar tanto en el caso de que tarde en postear te sugiero suscribirte al boletín donde además estoy ofreciendo gratis un Manual de Vida Lenta que será de pago en septiembre. Te espero por allí 😉

Los clubes de lectura lenta y otras diez sugerencias de verano para libro adictos.

 

Foto: Frida Sakaj / The Wall Street Journal.

Sentarse tranquilamente bajo la luz de una lámpara con un libro abierto entre las manos, y conversar íntimamente con los hombres de otras generaciones, es un placer que traspasa los límites de lo imaginable. Elizabeth Barrett Browning.

Querido pasajero:

Estamos justo en el corazón del verano. Algunos viajeros se han apeado del tren para desconectar por un tiempo de todo. Otros están aprovechando parte de él para empaparse de la filosofía slow y comenzar el curso con nuevas herramientas para alimentarse mejor, moverse más, minimizar el estrés en el trabajo o, simplemente, encontrarse consigo mismos para conocerse y gestionar mejor sus emociones. Seas de uno u otro grupo, lector, miembro del club privado, participante habitual en los grupos o recién aterrizado en este lugar espero que te gusten estas sugerencias fresquitas para combatir el calor y bajar el ritmo con una actividades slow de primer nivel: la lectura. 

“El modo de vida acelerado y la tecnología: correos electrónicos, móviles, tuits, mensajes de texto, etc. han contribuido a que el ritual de leer se convierta en una actividad acelerada y superficial.“  Por ello ha surgido una tendencia con cada vez más seguidores en el mundo: los clubes de lectura lenta. El objetivo de estos clubes es recuperar el placer de la lectura sin prisas ni distracciones. Consiste en algo tan sencillo como citarse en un lugar con encanto a una hora determinada, reunirse y leer todos juntos en silencio sin móviles ni posibles interrupciones de por medio.

Puede parecer algo demasiado obvio o simple pero lo cierto es que hemos alcanzado un ritmo de vida tan repleto de estímulos externos y que tan poco favorece la concentración que ahora necesitamos este tipo de actividades. Por mi parte todo lo que contribuya a fomentar la lectura y a calmar nuestro estrés bienvenido sea. Me ha gustado tanto la idea que en el club privado he creado mi propio “club de lectura lenta” inaugurado hace muy poco y donde compartiremos a lo largo del año títulos, reseñas y conversaciones lectoras.

Me gustaría hacer extensiva esta idea al resto de lectores y seguidores del blog. Os animo a plantearos esta actividad como un modo de reservar aunque sólo sea un rato al día a parar. Re-enamorarte de este ritual lento traerá más beneficios a tu vida y a tu mente de lo que imaginas.

Te dejo más inspiración en forma de propuestas aquí abajo: 

 

  1. Reserva los primeros minutos del día para sumergirte en un buen libro. El día comenzará de otra manera. Te cuento aquí mi propia experiencia con las lecturas matutinas.
  2. Lee dos ideas de regalos slow en torno a los libros y sorprende a alguien de tu alrededor con apetito lector.
  3. Bucea en mi carpeta de Pinterest Slow reading e inspirate con bellas imagenes. 
  4. Únete a alguna de las muchas redes sociales de libros que existen en Internet.
  5. Lee el arte de leer sin prisas en un mundo acelerado y re-enamorate de este ritual lento.
  6. Para combatir el calor en casa te propongo sesión de palomitas y doble sesión de alguno de los programas del exquisito “Pagina2”. ¿Te apuntas?
  7. Por si acaso estás buscando ideas para tu próximo libro te desvelo algunas de mis lecturas de verano de este año: Mujeres que corren con lobos de Clarisa Pinkola, Cómo no ser una drama mamá de de Amaya Ascunce y Gente tóxica de Bernardo Estamateas.
  8. Aquí otros tres autores imprescindibles en los que buceé el verano pasado.
  9. Otra propuesta muy interesante que ya he hecho a mis pasajeros del club privado es dedicar una tarde de este verano a rescatar un título de vuestra biblioteca infantil o de la de vuestro hijo y sumergiros en la lectura desde otro punto de vista.
  10. Conoce más sobre los clubes de lectura slow aquí.

Animaos a compartir vuestras lecturas de verano en el grupo o en la página de facebook.

Y si te apetece, te espero dentro del club privado para compartir infinidad de recursos de este y otros temas durante todo un año. Recuerda que la oferta de 25 euros como pago único sólo se mantendrá hasta Septiembre. Pincha en la imagen para conocer más datos.

 

únete al club de la gente sin prisa

 

Dos ideas de regalo slow en torno a los libros.

 

leer sin prisas

El libro es el mejor regalo porque tiene la máxima concentración de la experiencia humana. Ahí lo tienes todo, todo el mundo posible, toda la ficción, la realidad, todo está ahí. – Antonio Muñoz Molina-

 

Hace seis meses decidí escribir mi primer libro. Con él quería reivindicar el placer de regalar despacio, ofreciendo una nueva mirada sobre el verdadero sentido de hacer obsequios. Los obsequios no son nada sin las personas que hay detrás ni las emociones que generan. Sin embargo podemos hacer un buen uso de ellos para decirle a los demás que nos importan, que estamos ahí, que lo sentimos, que les queremos. Para eso no hace falta gastar más de lo que tienes ni comprar el último modelo en tecnología. Hay una apuesta segura que los que somos amantes de la lectura siempre apreciamos: los libros.

 

En un capítulo de mi ebook quise reinventar un clásico y me pregunté: ¿Cómo podríamos convertir un libro en un regalo original? En el post de hoy comparto de manera pública el capítulo completo en el que hablo de ello. Me parece perfecto ahora que en el Club privado hemos creado un “Club de lectura lenta” y ahora que es verano y podemos darnos, con mucha más calma, refrescantes chapuzones de literatura. Quizás te apetezca sorprender a alguien con algunas de estas propuestas. Espero que la disfrutes.

Si quieres más  ideas puedes adquirir aquí mi libro o unirte al club privado.

¡Feliz verano slow!

Mamen


 

Las modas van y vienen pero los libros permanecen. No importa las veces que te los hayan regalado, siempre serán un regalo acertado para los que somos amantes de la lectura. Cada uno es único y el efecto de ilusión al recibirlos nunca se termina.

Si tienes la suerte de tener esta afición y contar con gente en tu entorno que también los disfrutes siempre tendrás un básico que regalar con el que acertarás seguro. Personalmente prefiero adquirir mis compras de libros en pequeñas librerías de mi ciudad en las que encuentro varias con “espíritu slow”. Ofrecen un ambiente mucho más cálido y humano que en los centros comerciales y, de paso, puedo ser aconsejada por buenos libreros y charlar un rato con un buen café para aderezar el momento.

 Regalar es como hacer un guiño a otra  persona, como decir  “Hola estoy aquí y me importas”. Pero no me gusta regalar por obligación, porque es el día de o el aniversario de…..Sólo  que si a otros/as les  hace felices pues  ahí hay que estar.

-TESTIMONIO-

Un café, un libro y una buena conversación, el trío perfecto para uno de los mayores pequeños placeres de la vida. Un momento slow por excelencia que también puede transformarse en regalo ¿Qué tal regalar un libro envuelto de un modo original y acompañarlo de una cafetera o paquete de café? Puedes sacar el café de su envase original y meterlo en un tarro decorado como los que te contaba en otro capitulo.

Reinventar este regalo tan clásico de un modo radical no es sencillo. De hecho no se suelen encontrar propuestas en este sentido en muchos sitios. Creo que se debe al potencial de su propia esencia, a la fuerza de su contenido que no requiere de más adornos para conquistar por si mismo.

No obstante hay algunas ideas que pueden sorprender y gustar a determinados lectores y que te pueden ayudar a innovar un poco. Es algo muy personal pero si conoces bien a quién regalas y crees que le puede gustar te invito a que pongas en marcha estas propuestas:

 

UN CLUB DE LECTURA A DISTANCIA. REGALAR UN LIBRO LEIDO Y COMENTADO POR TI.

 

leer sin prisas

 

La idea es regalar un libro previamente leído, comentado, ilustrado y personalizado de una forma u otra por nosotros. Tienes que comprar el libro con bastante antelación y leerlo. Mientras realizas esta labor puedes pensar en esa persona y dejarle diversos comentarios al respecto de lo que lees, hacer algún dibujo, relacionar un suceso con alguna anécdota personal, destacar frases, introducir objetos relacionados (flores, hojas, post it con notas).

Tu eliges la mejor forma de hacerlo dependiendo del carácter de la persona. Para curarse en salud es mejor hacerlo de un modo limpio y ordenado, en su justa medida y a poder ser utilizando elementos externos. Una mini libreta con notas que anexes al libro o un conjunto de sobres unidos con una bonita cuerda o lazo con información de cada capítulo puede ser una buena alternativa.

Por lo demás, personaliza con algún dibujo, sello, frase escrita en los bordes, dedicatoria inicial, conclusión final o subrayado de algunas frases que quieras destacar. Para terminar puedes completar el regalo con una carta en la que le expliques en que consiste todo esto, el tiempo y cariño que has puesto en él, etc. Estarás abriendo la posibilidad de otra forma de regalar, recibir y leer libros.

Esta es la única propuesta de todo el libro sobre la que no he experimentado por mi misma pero me parece un regalo muy interesante  para hacer de vez en cuando que probablemente ponga en marcha muy pronto. A veces es difícil desprenderse del sentimiento de posesión de un libro. Con un poco de práctica  especialmente si comienzas a adentrarte en el minimalismo, podrás abrirte a una nueva mentalidad sobre esto. En el club te cuento en que consiste esta tendencia cuya máxima principal es “Menos es más”. ¡MÍRALO EN EL CLUB!

 

EL LIBRO VIAJERO. LITERATURA SOSTENIBLE.

 

Otra idea de regalo que he practicado alguna vez es la idea del libro viajero. Esta vez la esencia del regalo es dar nuevas vidas a un objeto que, en condiciones normales, pasará el resto de su vida en una estantería de tu casa. De nuevo algo sencillo que se torna mágico. Simplemente tienes que elegir uno de tus libros preferidos y prepararte para dejarlo marchar para siempre. Anota en la primera página tu nombre y la fecha en la que lo entregas y regálalo a otra persona con la única condición de que una vez que lo lea repita la operación. Imagina por cuantas manos puede pasar tu ejemplar en unos años y lo maravilloso que habrá sido iniciar esta cadena de “literatura sostenible”. ¿Te animas?

Si lo que buscas es aprender a vivir sin prisa mientras disfruta de un buen libro aquí te dejo algunas recomendaciones.

Elogio de la lentitud, Carl Honoré.

• Vivir despacio, Bruno Contagiani.

• Elogio de la pereza, Tom Hodgkinson.

• El vendedor de tiempo, Fernando Trías de Bes.

• La estrategia del oso, Lothar J. Seiwert.

• Momo, Michael Ende.

• Despacio, despacio,…, María Novo.

PARAR

Lecturas matutinas. Placer slow.

Todas las mañanas me zampo un pre- desayuno de ficción que sustituye al que solía tomar antes: abrir los ojos, coger el móvil para apagar la alarma y quedarme un buen rato enganchada al muro de facebook o al correo.

Todas las mañanas me zampo un pre- desayuno de ficción que sustituye al que solía tomar antes: abrir los ojos, coger el móvil para apagar la alarma y quedarme un buen rato enganchada al muro de facebook o al correo.

 

Hoy, “gracias” a la alergia, he abierto los ojos antes de que suene el despertador, cosa que casi nunca pasa. Soy de esas personas con gran facilidad para dormirme y a las que podrían robarle la habitación entera y no despertarse. No tengo problemas de insomnio, desde luego. Pero hoy me he adelantado ,incluso, al chico de las zapatillas. Y ¿sabes qué? Me ha gustado. Definitivamente las 7:15 no son lo mismo que las 7.45, la hora a la que suele sonar mi móvil. Ya se que sólo hay media hora de diferencia pero, justo en ese intervalo, el vecindario aún sigue dormido, el silencio impera y pareciera como si el día aprovechará ese fragmento de tiempo para apurar sus últimos minutos sin ajetreo, antes de que millones de personas en todo el mundo empiecen a correr, a trabajar y a llenar las ciudades de coches y ruido.

Esos momentos, con esa luz tan bonita y esa paz que también se siente en los momentos excepcionales de algunas madrugadas en que “deberíamos” estar ya dormidos, son bastante inspiradores. Hoy he adelantado la hora de lectura de los dos capítulos que suelo leer como primera tarea del día, antes incluso de poner un pie en el suelo. Todas las noches dejo el libro que tenga entre manos en la mesilla. Todas las mañanas me zampo un pre- desayuno de ficción que sustituye al que solía tomar antes: abrir los ojos, coger el móvil para apagar la alarma y quedarme un buen rato enganchada al muro de facebook o al correo.

Llevo poco tiempo practicando este habito matutino y os puedo asegurar que los detalles marcan la diferencia y que el día se empieza de otra manera.

Este pequeño cambio me ha traído varias ventajas:

1. Encontrar un momento del día donde leer sin prisas, algo de lo que te hablaba en este post: el arte de leer sin prisas en un mundo acelerado. Lo he intentado por la noche pero, no lo puedo evitar, leer de noche me produce sueño.

2. Leer más ficción. Recién levantada no me apetece leer algo técnico o libros de desarrollo personal, nutrición, etc. Prefiero dejarlos para otra hora del día y que este sea de verdad mi momento slow por la simple razón que leer de lo otro (aunque me apasione) es trabajar y leer novelas me hace cambiar el registro.

3. Conseguir eliminar de la primera hora del día la tecnología y pantallas. Tengo todo el día para consultar correos o trabajar con mi blog. Las pantallas pueden esperan durante un rato. ¿No te parece?

4. Y lo que es aún más importante para mi. Conseguir madrugar sin pasarme media hora prologando la alarma del móvil, algo que llevo toda la vida haciendo. ¿Te ves incapaz de hacerlo por el mismo motivo? Vanesa, de No quiero otro pijama, en línea con esto recomienda en su blog el siguiente truco para que te cueste menos madrugar y que, sin darme cuenta, ha sido el kit de la cuestión en mi caso.

 

Busca algo que te encante hacer

Cuando suene la alarma y tengas que levantarte, tu cerebro va a hacer maravillas para que razones que tu no tienes por qué madrugar. Por eso, cuando cultivas el habito de levantarte temprano, tiene que ser por algo que te produzca mariposas en el estomago. Tiene que ser por algo que realmente te guste mucho hacer. Algo para lo que “no tienes tiempo” nunca. Luego, cuando tengas la costumbre de madrugar asumida, podrás emplear la mañana a conveniencia, pero cuando cultivas el habito, es importante que levantarse sea motivo de alegría.

 

Como ves aquí no hay nada de teoría y mucho de ejemplos reales. Todo esto no hace más que reafirmarme en la idea de los hábitos se cambien desde la motivación, no desde la obligación o prohibición. Si quieres conocer más experiencias de madrugadoras echa un vistazo a los consejos de Valentina en su blog sobre minimalismo y bienestar.  

¡Feliz momento slow!

Tres maneras slow de celebrar, a la vez, el Día del libro y el de la Tierra.

dia del libro

La Tierra está viva. Las montañas hablan. Los árboles cantan. Las piedras tienen alma. Los lagos pueden pensar. Lame Deer, chamán lakota

 

Ayer fue  el “día de la tierra” y hoy es el “día del libro” así que no puedo evitar dedicar mi post de esta semana a dos temas de los que pocas veces dejo de hablar en este club: libros y naturaleza.Porque hay muchas formas de crear un instante de esos que nos reconcilian con la vida y con nosotros mismos pero, sin duda, estos dos son “la creme de la creme”.
 
Combinados es imposible que no recuperes tu centro, que no empieces a sentirte más pleno o lleno de energía. Creo que las palabras adecuadas y la energía del sol, los árboles o el agua son verdaderamente sanadores. Creo que hay muchos nexos de unión entre estos dos temas. Hoy te traigo algunas ideas para desconectar vinculadas con este tema para celebrar estos días o para su uso y disfrute en cualquier momento del año.

Apúntate a los libros paseos.
 
Ya os he mencionado varias veces mi reciente costumbre de los libro-paseos. Ya sabéis, salir a pasear con un libro dedicado a la naturaleza en la mano. Paseo, elección de un lugar adecuado, ratito de banco y lectura y a continuar. ¿Quién no puede sacar media horita al día para algo así? Yo lo hago (no todos los días, cuando me apetece) en el parque de frente a casa, tan sólo un capitulo por paseo y no más de 20 minutos de caminata. Parece bastante asequible ¿verdad? Si te apuntas a este “invento” debes saber que siempre es un gustazo hacerlo con títulos como Algo que celebrar de Lola Mayenco, Walden de Thoureau, Elogio del caminar, de David Le Bretón o Volver a la naturaleza de Richard Louv.
 
Lee en voz alta la carta del jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos.
 
Aún conservo esta carta impresa en un cartón que venía de regalo en alguna de las revistas que había por casa. La leí por primera hace siendo sólo una niña y aún recuerdo esa primera lectura como si fuera ayer. Estas palabras me emocionaron profundamente pese a que con esa edad la conciencia por el cuidado de la tierra aún no se ha hecho visible. Fue algo especial y por eso aún no puedo evitar leerla y sentir una profunda emoción. Léela en voz alta y me dices, si quieres, que piensas de esta joya. Te dejo la carta completa en este enlace.
 

 Realiza una mini sesiones de fotos al aire libre con toque literario.

 
Contempla la belleza que te rodea y diviértete tomando fotos en las que aparezcan ambos elementos. Yo ayer salí a hacer unas fotos para el club privado de la gente sin prisas. Metí en mi bolso un cuenco, un par de manzanas y el libro “las mujeres que leen son peligrosas”. Camine al campo que hay cerca de casa y creé en el suelo mi propia composición acompañándola de elementos que encontré in situ: una margarita, hojas, piedras.
 
Esta última propuesta que no me llevó más de media hora supuso un ratito de soledad de la buena, un poco de ejercicio, un baño de sol y unas fotos maravillosas captados con una luz natural que me fascinó. Así de sencillo es dedicar un poquito de tiempo a las pequeñas cosas que nos hacen sentirnos bien. Por supuesto, además de ello, está bien que pongamos nuestro granito de arena diario en cuidar este planeta para devolverle un poco de lo que él nos da. Para ello he encontrado un post perfecto gracias a Ana del blog Organicus.
 
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El arte de leer sin prisas en un mundo acelerado.

leer sin prisas

“Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos”.  Francis Bacon

 

El tema surgió hace unos meses, en el rincón de los cafés de la Librería Montevideo. Mezclar a Julio Abelenda, librero, amante de Onetti y de la filosofías slow conmigo no podía desembocar en otro tema más oportuno ¿Qué pasa con el hábito de la lectura en un mundo acelerado como el nuestro? Libros electrónicos, tecnología, estímulos externos, sobre información, notificaciones, … ¿Qué papel le otorgamos al delicioso ritual de la lectura sin ruidos externos y con calma? ¿Se ha convertido leer sin prisas  en una tarea en peligro de extinción?

Bueno… no nos pongamos catastrofistas ni extremos. Personalmente creo que esto nunca va a pasar. No se si peco de optimista pero ¿acaso la lectura por disfrute en su larga historia no ha demostrado con creces que es ya inseparable para el hombre? Otra cosa es que leamos de otro modo, que nos rindamos a las ventajas de un libro electrónico, que las tecnologías nos hayan entrenado para escanear más que para leer y nos lancemos a las negritas, los destacados y los inicios y finales de un articulo extenso. De todos modos hojear las noticias de un periódico o echar un vistazo a un post no es lo mismo que leer un libro por placer. En este caso ¿También nos estamos acelerando demasiado? Es un tema interesante.

La lectura por placer es un ritual, un verdadero elogio a la lentitud. Requiere unos preparativos. Primero te asalta una idea que rápidamente te ilusiona y te dices: ¡Me voy a dedicar un rato! ¡Me lo merezco! Así que le dices adiós al móvil, al ordenador, al trabajo y a esa lista de tareas en tu cabeza y eliges un sitio, dentro o al aire libre. Conectas como banda sonora de fondo esa música que tanto te gusta o te quedas con el lejano susurro en la calle o el sonido del viento en los árboles. Quizás acompañas de un té o café y te entregas a este pequeño oasis de lentitud, a esta tarea “slow” por excelencia” que activa tu mente y tu imaginación.

 

leer sin prisas

 

Creo que las cosas pueden cambiar pero que no debemos renunciar a esto y  es también un recordatorio para mi misma. Investigando sobre el tema he descubierto que hay mucha gente que, en diferentes partes del mundo, quieren reivindicar la conservación de esta hermosa costumbre y no dejar que la sociedad del estrés o la multitarea le impidan disfrutar de esta afición.  En este tema, el movimiento slow también tiene mucho que decir. Dice Carl Honoré en Elogio de la lentitud:

“El acto de tomar asiento y enfrascarte en la lectura de un texto es algo que planta cara al culto de la velocidad. Como ha dicho el filósofo francés Paul Virilio, “la lectura implica tiempo para la reflexión, una reducción del ritmo que destruye la eficiencia dinámica de la masa”. Incluso en una época en que las ventas de libros, en general, se encuentran estancadas o descienden, mucha gente, en particular ciudadanos cultivados, están enviando al infierno a la eficiencia dinámica y se acomodan en su asiento con un buen libro entre las manos. Incluso es posible hablar de un renacimiento de la lectura”.

Desde aquí, si eres amante de la lectura y notas que tu estilo de vida actual te impide disfrutar de ella como antes, te invito a reflexionar sobre este tema y a re-enamorarte de este ritual. 

Mi café con Julio, en un ambiente tan literario, culminó en una idea preciosa: impartir próximamente juntos un taller sobre este tema en su librería:

El placer de la lectura lenta en un mundo acelerado.

Estoy disfrutando enormemente preparándolo y me consta que va a ser un verdadero momento slow para todos. Si eres de la zona (se impartirá en Badajoz) me encantará contar con tu presencia y poder conocerte en persona rodeado de café, buenos libros y buena conversación. Y ahora coge ese libro que te está mirando desde la estantería  y regálate una pausa en esta preciosa noche . ¡Feliz lectura!

Lecturas slow. ¡Tantos años y por fin nos encontramos!

 

 

 “Aprendió a volar y no se arrepintió del precio que había pagado. … descubrió que el aburrimiento y el miedo y la ira, son las razones por las que la vida de una gaviota es tan corta”.

 

Juan Salvador Gaviota es uno de los libros preferidos de mi padre. Desde muy pequeña lo tuve entre mis manos. Un libro de desarrollo personal que se publicó en un momento en el que este género ni siquiera existía en las librerías. Sin embargo sus enseñanzas resumen gran parte de lo que se repite, una y otra vez, en estos tiempos en los que está tan de moda esta literatura.  Richard Bach fue mi primer contacto con este mundo.

No se si llamarlas lecturas espirituales, de desarrollo personal, de autoayuda. La verdad es que hay de todo: buenísimos y regulares. Y aunque creo que de la mayoría podemos sacar un aprendizaje, la verdad  es que después de muchas horas de lectura, he llegado a la conclusión de que lo que realmente importa es si sólo lo lees o si además de leerlo lo practicas.

Mi humilde consejo es que es mejor leer pocos y practicar algo que leer muchos, como  si leyeras una novela que olvidas cuando giras su última página.

A veces, entre lectura y lectura, una se encuentra joyas como las que os traigo hoy, extraído del libro Alas para vivir, también de Richard Bach. 

Contiene una gran enseñanza. Espero que te guste.

Ya sabes que puedes compartir aquí tus lecturas slow del verano.

¡Hasta el próximo post!

te dejo con el texto…

(más…)

Una parada en el camino. Tres autores imprescindibles para pasajeros sin prisa.

 

¡Bienvenidos a la estación de los viajeros sin prisa!

Esta parada del trayecto es para lectores. Bájense aquí los que necesiten recomendaciones literarias para sus momentos de lectura slow.

Debo confesaros algo. Me he tomado a pecho aquello que os comenté en este post de volver a recuperar con toda intensidad los hobbies más importantes de nuestra niñez. Desde el mes de enero, exceptuando algún mes más ocupado en medio, me he entregado total y absolutamente al placer de leer (más bien devorar) un libro tras otro. Y aunque para gustos los colores quería recomendarte algunos autores con los que he disfrutado mucho.

Para empezar Carlos Ruiz Zafón y su trilogía: La sombra del viento, El juego del ángel y El prisionero del cielo. Aún no siendo del todo mi género y encontrando demasiado duro el segundo, tengo que reconocer que este autor es único. Disfrutaréis muchísimo con las descripciones de personajes tan bien creados que pareces estar viéndolos a tu lado en el sofá, con la maravillosa manera de describir la magia de Barcelona y con el misterioso de una historia contada de un modo diferente que engancha desde el principio. Eso si. El segundo es completamente especial y sorpréndete. Por supuesto no os digo porqué… 

¡Quién pudiera escribir como Zafón! Es sublime.

 También quería hablar de un escritor que conocí hace poco en una de las tertulias literarias que organiza la encantadora librería Tusitala en mi ciudad. Juan Gómez Barcena con sus treinta años escribe una novela fascinante, bien construida y que me parece, sin exagerar, uno de los mejores libros que he leído nunca. Para escribir esta historia titulada El Cielo de Lima, se basa en una anécdota real sucedida al poeta Juan Ramón Jiménez. Quizás me influye mi predilección por el poeta pero basta echar un vistazo a las críticas que  circulan por la red (todas buenísimas) para comprobar la calidad literaria de este escritor. Sabia nueva y fresca para la narrativa española. 

A mis manos también ha llegado el último de una de mis escritoras predilectas, Rosa Montero. La ridícula idea de no volver a verte combina a la perfección los tintes autobiográficos de la autora con la vida de la gran Marie Curie, personaje pintoresco donde los haya. En una línea completamente diferente encontramos Historia del Rey Transparente e Instrucciones para cambiar el mundo, esta última mucho más ligera. Disfrutaréis muchísimo con ambos.

Leer nos permite olvidarnos de la tecnología, mejorar nuestro vocabulario, ampliar nuestra visión del mundo, ejercitar nuestra imaginación.  Cuando leemos paramos el mundo y nos adentramos en cientos de universos paralelos repletos de personajes de los que aprender y extraer enseñanzas para nuestra vida, cargada a la vez de rutina y de esa magia que encontramos en los libros. Porque la realidad y la ficción siempre se retroalimentan.

Recuperar de manera constante mi más importante afición de la niñez me está permitiendo diversificar mi tiempo de ocio y disfrutar muchísimo.

Y a ti ¿Qué era lo que mas te gustaba hacer de pequeño?, ¿Te planteas recuperarlo?

En el grupo de facebook la gente sin prisa está compartiendo sus lectores de verano. ¿Te animas? 

Si quieres seguir a bordo del tren el próximo miércoles adquiere tu billete pinchando en la imagen de abajo. ¡Es gratis!.

 

Lectores sin prisa. Propuestas de verano.

 

¡Qué bien sienta una buena lectura en verano! El año pasado ya os hablaba de libros fresquitos para disfrutar frente a la piscina. Este año vengo con más propuestas de historias. Además he pedido a mis pasajeros sin prisa que se pasen por nuestra estación de Facebook para dejar sus propios títulos, frases, recomendaciones, comentarios de lecturas slow. De este modo podremos crear nuestro club de lectura de verano particular.

Hoy quiero proponeros uno de los primeros libros que me acompañó a principios de este 2014: Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa.  El pasaje que os traigo hoy está muy en la línea de este blog. ¡Espero que lo disfrutes!

“Recuerdo que hubo un tiempo en que por trabajo no paraba de visitar hoteles… Cada semana cuatro o cinco. Me sentía parte de ellos. Me encontraba bastante cómodo con aquella vida… Si es que puedes llegar alguna vez a estar cómodo en esas habitaciones de hotel. Todo es tan falso en los hoteles. La mesa que preside la habitación donde nunca escribirás. Las cartas con sobres con el membrete del hotel que nunca enviarás… Hace unos años, en uno de esos hoteles, pasó algo que me alucinó. Al ir a dormir … Encima de la almohada. En un papel negro había una cita escrita con letra dorada. Era Una Cita de Voltaire. 

Me entusiasmo el detalle de que alguien pensase en la idea de dejar sentencias nocturnas sobre almohadas, en lugar de bombones o pequeñas encuestas sobre la estancia en el establecimiento.  No se muy bien por qué a la mañana siguiente necesitaba encontrar al autor de aquella tarjeta. Tres preguntas en recepción, un billete y enseguida lo localicé. Era el conserje de noche, tenia sesenta y cinco años y una sonrisa que rebosaba felicidad. Me contó que llevaba treinta años depositando frases sobre almohadas. Cada día, citas de los más grandes… Cuando le pregunté por qué lo hacía me dijo que la gente vive tan veloz que, a veces, se van a dormir sin ninguna reflexión y eso, no debería ocurrir….”

 Te deseo una lenta y fresquita noche de verano.

¡Hasta muy pronto!

 

Niños, montañas rusas y mundos amarillos. ¡Bienvenido 2014!

 

Foto: Volviendo a la niñez.

Se acerca el fin de año y yo, que llevo meses tan entregada a las lecturas digitales y a las nuevas tecnologías que casi he olvidado el tacto de los libros en papel, exprimo las últimas horas de 2013 haciendo precisamente eso. Anoche me acosté tarde explorando el mundo amarillo de Albert Espinosa. Creo que no he podido elegir mejor lectura para este momento de balances, pues en tan sólo unos capítulos, su peculiar manera de enfocar la realidad me atrapó y aún no me ha soltado.

Probablemente este sea el último post de universo flow de 2013 y, por un motivo concreto, no irá de regalos ni de vida slow. En realidad no se de que irá porque saldrá directamente de dentro hacia fuera, sin artificios.  Albert Espinosa habla de saltarse las normas para vivir plenamente. Así que hoy ese será mi motivo. Me saltaré todas las normas de Google y me explayaré cuanto quiera en este post. No resumiré ni una palabra, escribiré sin corregir y no me preocuparé del resultado. A veces, la vida es mucho más que 140 caracteres. Normalmente me cuesta resumir y se que lo extenso no encaja en la velocidad del mundo en que vivimos. Hoy, me tomo la licencia de enrollarme… 

Creo que los últimos días del año son para pararte a reflexionar sobre  cosas que normalmente no piensas, para destaparse ante el papel en blanco, para mirarse en el espejo, volver la vista hacia atrás y luego hacia adelante sumando lo bueno, restando lo negativo.

Yo ya he dejado de preguntarme a mi misma si esta perspectiva positiva de la vida no será al final un cuento, una mentira o un ejercicio de idealización. A veces casi he llegado a caer en la trampa y pensar que estaba equivocada pero hoy se que el lado bueno de las cosas es tan real como su contrario. No es un punto de vista sino una certeza. Vivir de un modo u otro es simplemente una elección propia.

Y aunque uno elige y después la vida te va poniendo delante momentos maravillosos y otros que no lo son tanto, hay personas que siguen manteniendo esa actitud aún cuando las cosas no marchan tan bien. Me viene a la mente un fragmento del libro Once Minutos, de Paulo Coelho que dice lo siguiente:

“Hoy pasé por un parque de atracciones. Como no puedo gastar dinero a lo loco, pensé que era mejor observar a la gente. Estuve mucho rato ante la montaña rusa: veía que la mayoría de las personas entraban allí en busca de emoción, pero cuando ésta se ponía en marcha, se morían de miedo y pedían que parasen los vagones. ¿Qué es lo que quieren? Si escogieron la aventura, ¿no deberían estar preparadas para ir hasta el final? ¿O creen que sería más inteligente no pasar por estos sube y baja, y montarse todo el tiempo en un tiovivo, girando en el mismo sitio?”.

Descubrir que hay personas que aún estando en la parte más peligrosa de la montaña rusa mantienen esa actitud ante la vida es maravilloso. Por eso me ha bastado una breve visita al mundo de Albert Espinosa para admirarlo. Tuvo cáncer de los 13 a los 24 años, a los 14 perdió una pierna, a los 16 un pulmón, a los 18 un trozo de hígado y a los 24 le dieron el alta. 

Si una persona que ha vivido todo eso es capaz de ver el mundo con un tremendo y envidiable optimismo no hay duda de que todos podemos hacerlo también. Una se queda sin excusas y se siente afortunada. Ni crisis ni quejas. Y es que hay lecturas, personas e historias que lo cambian todo.

Cierro este 2013, seis meses de aventura bloguera con algunos de sus fragmentos que más me han gustado aunque aún no lo he terminado. Finalizaré y comenzaré el año en el mundo amarillo y trataré de llevar todas sus enseñanzas conmigo durante todo 2014. Este es mi regalo de fin de año para vosotros. Un regalo prestado pero de enorme valor que espero que os ayude a comenzar el año con otra perspectiva. 

Leedlo despacito, como siempre. Saborear a conciencia el final de este 2013 y disfrutad de la maravillosa experiencia de entrar en un nuevo año, aún vacío, que puedes llenar de lo que quieras.

Gracias por más de medio año de vida slow. No os olvidéis de sacar a pasear mañana a vuestro niño interior como en mi foto 🙂

Os dejo con Alberto:

La suerte es ser como eres. La desgracia es no poder entender como es la otra gente.

No hay que desanimarse por las decisiones equivocadas que uno toma. Debes confiar en tu “yo antiguo”.Fuiste tú quién las tomó y seguramente dedicaste un tiempo a tomar la decisión. ¿Por qué te crees ahora con derecho a juzgarte?. Las malas decisiones curten, las malas decisiones, dentro de un tiempo, serán buenas decisiones (…) porque eres la persona en quién te has convertido con tus decisiones.

Lo que más ocultas, es lo que muestra más de ti.

Los noes tienen que ser aceptados. No dudes de ti. Si diste un no, confía en ese no. No pienses que te estás negando algo, sino que te abres otros caminos para otros síes.

La única minusvalia es la emocional, vivimos en una sociedad que no comparte sentimientos.

Los sueños son el norte de todo el mundo. Si los cumples, tendrás que ir al sur.

Tan solo debes escuchar tu fuerza, crear tu lucha y dejarte guiar.

Tenemos que aprender a perder.

Coge una libreta y apunta todo lo que no comprendas” (mi médico el dia que me dijo que tenía cáncer). Nunca he dudado que tener información es básico para todo en la vida.

Faltan escuelas de risa y de respiración. Anda, respira, ríe y disfruta.

Escribe cada dia 3 ó 4 cosas que te hayan hecho sentirte feliz.

Dime tu secreto y te diré porque eres tan especial.