Por qué mi blog ha cambiado y por qué ya no creo en gurús

reinvencion

Para empezar el año vengo con un post muy personal, escrito desde las entrañas en una madrugada de sábado.

Este es un post sin filtros, un post sin miedo y. sobre todo, el post que me reconcilia de verdad con la escritura.

Un post de esos de desnudarse a una misma después de mucho tiempo en silencio.

Pero antes de empezar: una nota previa, para ponerte en situación.

Si hace tiempo que no pasabas por aquí, o si eres una lectora habitual de mis cartas de la estación de los viajeros sin prisa, notarás muchos cambios en esta página.

Por un lado, toda mi amor a las pequeñas cosas y mi reivindicación por los regalos creados con calma y mucho amor han pasado a esta página.

Por otro lado, como ves si te das una vuelta por esta web notarás que me he enfocado en un sólo tema: emprendimiento femenino y consciente.

Si no te interesa en absoluto el emprendimiento, en Presente Perfecto podrás seguir leyendo- aunque no de una manera tan habitual – sobre regalos, vida slow, minimalismo y una faceta más personal.

Presente Perfecto no es exactamente un blog profesional: es un blog personal por el que me pasaré sólo cuando lo sienta.

Allí también encontrarás  productos muy especiales para mi y a los que tengo mucho cariño como mi libro de “Cartas lentas para viajeras interiores“, mi primer ebook “Ideas de regalo para un mundo slow” o mi “Curso de Cocina Lenta” con Mía Sarri.

Y ahora, el post prometido. Tengo muchas ganas de contarte que…

Ya no creo en gurús, ni en verdades absolutas

Ya no creo que lo correcto esté en el lado blanco o en el negro.

Quizás he pasado demasiado tiempo leyendo a Clarisa Pinkola o escuchándome a mi misma pero, en el último año, he dejado de creer en casi todo lo que había creído los últimos diez.

Me aburrí de esa manía de etiquetarlo todo. Me cansé de pensar que ser espiritual era practicar yoga, que cuidar mi cuerpo era dejar de disfrutar de un buen guiso de los de toda la vida, que valorar mi tiempo y mis años de trabajo y estudio era incompatible con ayudar a los demás.

transformacionMe cansé de que otros me dijeran que tenía que comer, pensar o sentir para ser esa nueva versión de mi misma, para ser merecedora de ese nuevo estilo de vida.

Me cansé de buscar respuestas fuera cuando estaban todas dentro. Clic para tuitear

Me cansé hasta de ser coherente porque ¿acaso la incoherencia no forma parte de la vida?

Si la vida es cambio y el cambio forma parte de nuestra naturaleza….

¿Es incoherente cambiar?

En este tiempo de transformación, de reinvención pura, he desterrado de mi estantería casi todos los libros de desarrollo personal o de alimentación que, durante años, han sido mis pequeñas “biblias”.

No es ahora reniegue de ellos, ni de lo que he sido, simplemente, no me resisto, evoluciono, acepto un nuevo ciclo.

Doy las gracias a esa anterior versión de mi misma pero no la retengo por miedo a que otros me digan que he dejado de ser fiel a mis principios.

Porque ¿acaso los principios no forman parte de nosotros y, por tanto, evolucionan con nosotros?

La libertad es cambiar cuantas veces te lo pida el alma y no sentir que te traicionas a ti misma por ello. Clic para tuitear

Creo, más bien, que me hubiera traicionado si decido seguir haciendo sólo lo mismo por miedo al cambio.

En este proceso de reinvención he dejado de trabajar sólo para mi y he modificado por completo la rutina de mi día a día.

He pasado de escribir habitualmente desde los 8 años y de escribir una carta semanal con mis emociones y pensamientos a mis lectoras durante casi 4 años, a no escribir prácticamente nada – ni para mi ni para otros – durante casi un año.

Y es que si navegamos incansablemente en la misma dirección enturbiaremos el agua y terminaremos secando el río.

Después tendrá que pasar un tiempo hasta que ese caudal de palabras fluya otra vez, de manera natural, salvaje y autentica.

Por qué he cambiado la temática de mi blog

Me he cansado de dar consejos

Tengo que confesarte algo…

Si hay algo de lo que me he cansad, de verdad, es de dar consejos sobre la vida.

En realidad, nunca he llegado a sentirme cómoda del todo, diciendo a otros que deben hacer para sentirse plenos.

Y aunque siempre he hablado de que esta es mi experiencia y nada más y he tratado de ser flexible, sinceramente, no quiero hacer esto ahora ni hablar tanto de mi a nivel personal.

Prefiero centrarme en un aspecto más concreto como es el emprendimiento y, el resto, compartirlo sólo cuando verdaderamente me apetezca hacerlo.

Así que este es sólo uno de los motivos por los que he cambiado la temática de mi blog.

Ya no quiero hablar tanto de mi, ni divagar todo el rato, ni reflexionar más que actuar.

No es haya nada malo en reflexionar pero llevo haciéndolo toda la vida.

Amo las descripciones largas en los libros y me encanta plantear un nuevo porqué, justo cuando acabo de dar respuesta al anterior.

Sin embargo, ahora prefiero centrarme en el cómo para variar.

¡Quiero saltar al agua en lugar de quedarme en la orilla admirando la belleza del paisaje! Clic para tuitear

Porque el paisaje es más bonito si nosotras formamos parte de él y la vida es más emocionante si dejamos de ser espectadoras para convertirnos en protagonistas.

Quiero vivir más la vida slow, fuera del escaparate

Por otro lado, quiero vivir durante un tiempo mi vida slow fuera del escaparate, centrarme en practicarla, no en teorizar sobre ella.

Mucho se ha hablado de vida slow en este blog y mucho, muchísimo en muchos otros lugares de la red.

Desde que leí por primera vez a Carl Honoré y me enamoré de este movimiento poco conocido por entonces, algunas cosas han cambiado.

Parece que ahora es casi una obligación ser slow y minimalista.

Yo, independientemente de mis errores o aciertos, he repetido algo una y otra vez: practicar esto no es más que una opción y que debe salir de dentro.

Pero las etiquetas no han tardado en llegar y yo me he cansado de estar dentro de ellas.

Así que vuelvo a repetir una vez más que ser slow no es tumbarse en la playa, no es ir a cámara lenta por la vida, no es convertirte en un monje budista que no se enfada por nada.

Ser slow tampoco es esconder tus emociones y vivir en una especie de mundo paralelo.

Quizás haya llegado el momento de dejar de explicar nada y simplemente centrarse en experimentarlo.

¿Y si empezamos a vivir sin etiquetarnos, sin juzgar a otros, sin culpas, sin modas, sin obsesiones? Clic para tuitear

Me apetece hacer esto, salir de mis límites y experimentar

Más motivos por los que esto ha cambiado…

Hay uno muy sencillo: simplemente me apetece hacer esto, salir de mis límites y vivir otras experiencias.

¿Te sorprenderías si te digo que he llegado a disfrutar de pasar datos de clientes a una tabla de excel con una buena lista de música de fondo?

Yo también me he sorprendido pidiéndome este año por reyes unas acuarelas después de decirme durante toda la vida que dibujaba peor que un niño de 3 años.

Pues si, se puede cambiar de opinión sobre una misma. No tienes que cargar tu maleta de auto-etiquetas toda la… Clic para tuitear

Se puede disfrutar con tareas que aparentemente no son lo tuyo porque “lo tuyo” es algo moldeable.

Porque el verdadero problema es decirte que eras una serie de adjetivos y no cambiarlos nunca porque tú eres eso.

No te confundas tú eres mucho más de lo que te crees capaz de ser pero…

 

zona de confortLa verdadero razón por la que posponemos nuestros sueños y no alcanzamos nuestros objetivos

Pero el problema, de verdad, es que es más cómodo ocupar sólo esas sillas en las que te sientes cómoda porque tu cuerpo ya se ha acostumbrado a ellas. 

Mientras llevemos nuestra ropa de siempre, nuestras etiquetas o creencias de siempre y nada se salga de ahí y todo esté bajo control, todo irá bien.

Sin embargo, esto es una falsa apariencia porque el control no existe.

¿Te has fijado la gran capacidad que tenemos de posponer tareas que no controlamos, procrastinando una y otra… Clic para tuitear

Nos decimos a nosotras mismas: ya lo haré después y ponemos esa carga sobre nuestros hombros hasta que la fecha límite se acerca y ya no nos queda otro remedio.

Así, lo hacemos estresadas y presionadas – y probablemente nos salga regular – por lo que confirmamos que no servimos para eso y debemos volver a lo que hemos hecho siempre.

Sin embargo, si atravesamos todo ese bosque de dudas, si nos zambullimos en esa zona de no control y, nos adentramos en la espesura de ese bosque nuevo, pese a todos esos monstruos y miedos escondidos detrás de cada árbol, todo cambiará.

Si la haces, una y otra vez, pese a que te sientas incomoda, torpe, pequeñita, desprotegida,… ese nuevo entorno comenzaré a ser cada vez más familiar.

Eso es la transformación: lanzarse a explorar nuevas facetas de nosotras, justo esas facetas que necesitamos para lograr nuestros objetivos pero que posponemos una y otra vez por etiquetarnos o por miedo a lo desconocido.

En este tiempo, junto a Antonio G,, he sentido más de una vez esa sensación de no saber cómo he llegado aquí y qué hago haciendo todas esas cosas que nunca hubiera esperado hacer.

Pero, un año después, se que no podía haber tomado mejor decisión que la que me llevó a dar un salto hacia esa parte de mi que ya no esperaba, confortablemente agazapada en mi mundo aparentemente slow.

Ya lo decía en el origen de los tiempos de este blog: se puede ser slow en mitad de un atasco o rellenando un informe para el jefe que lo quiere “para ya”.

Porque slow es una actitud, es algo interno que no siempre depende de la velocidad externa. Slow es fluir con la vida y con sus distintas velocidades.

¿Crees que no puedes conseguir algo? Prueba simplemente a hacerlo 10 veces seguidas y revisa tus creencias al… Clic para tuitear

Me paso al lado de los que actúan sin importarle el que dirán

Ya llevo casi un año trabajando para  Antonio G del blog Inteligencia Viajera, también trabajo para Autorrealizarte y voy a empezar a ser tutora del programa de Mentoring de Antonio G, con un grupo de compañeros increíbles:

  • Alejandro Novás. Creador de VivirDeTuPasión.com
  • Angel Candelaria. Creador de Angel’sGuitar.com
  • Cintia Castelló. Creadora de CintiasLoveInAction.com
  • Borja Navarro. Creador de PasosParaCrearUnBlog.com
  • Álvaro López, Creador de AutoRealizarte.com
  • Javier Manzanaque. Creador de JavierManzaneque.com
  • Cristina López, Creadora de MenteEmprendedora.com

 

¿Qué tienen en común todas estas personas?

Pues además de ser humanos como todos, que aciertan y se equivocan como tú y como yo, todos ellos tienen en común algo que me hace admirarlos: actúan movidos por sus ideas, sin importarles el que dirán.

Todos en su día decidieron pasarse al lado de los que actúan y descubrieron que sin acción no hay sueños que valgan.

Todos hablan sin pelos en la lengua y diseñan cada día le vida que quieren, sin esperar a que vengan otros a solucionarle la vida pero, sobre todo, sin creerse ninguna de las etiquetas que les pusieron.

Ellos no tienen miedo al fracaso ni temen ser criticados por salirse del camino establecido. ¿Y tú? Clic para tuitear

Dinero, dinero y dinero

Ellos tampoco tienen miedo a hablar de dinero abiertamente. Porque si el dinero es un tema tabú para ti o divides el mundo en ricos/malos y buenos/pobres déjame decirte por anticipado que no puedes emprender y vivir de ello.

Si tienes conflicto con este tema y te cuesta poner un precio justo a tus productos – como me pasaba a mi – empieza por aquí. Porque, sin esto, vas a frustrarte antes de empezar.

Una lectora me ha escrito para pedirme que le de de baja porque esto ya no es lo que era y porque ha sentido que ahora ya no hablo de vida slow sino sólo de dinero, dinero y dinero.

Aunque parezca extraño quiero agradecer a esta lectora su comentario porque al leerlo me he descubierto totalmente en paz.

Mi reacción al recibirlo ha confirmado que voy por el camino correcto – al menos por el camino correcto para mi- ya que no he sentido ni un ápice de culpabilidad o de malestar por esta opinión.

Como decía antes ya no quiero estar en un lado o en otro, sólo quiero ser autentica en todo momento y mi autenticidad está ahora en este post, en estas palabras y en esta nueva etapa.

Estoy segura que ninguna de las personas de las que he citado o con las que trabajo lo hace por dinero.

El dinero es una consecuencia de su trabajo diario, una energía con la que pueden seguir cumpliendo sus sueños… Clic para tuitear.

Pero todos y cada uno de ellos ayudan a unos cientos de personas cada año, aportan un valor diferencial a una sociedad que premia el conformismo y el miedo.

Estos bloggers envían un mensaje que la sociedad necesita.

Y, por supuesto, hablan de dinero de un modo tan natural como hablan de cualquier otra cosa.

¿Por qué pensamos que es malo hablar de dinero?

A mi me ha costado mucho valorarme, tener la autoestima suficiente para poner un precio minimamente razonable al número de horas que he trabajado ante el ordenador quitandoselas a mi vida, a mi familia, amigos, pareja, a mi misma.

He pasado cuatro años regalando mi tiempo a los demás y eso me ha traído de vuelta mucho cariño, mucha gente buena que siguen en mi vida, mucho aprendizaje y experiencia.

Sin embargo esto también me dejó vacía creativamente, me hizo sentir agobiada, perdida, a veces obsesionada con mi trabajo y, finalmente, quemada, con la urgente necesidad de un cambio.

Y digo yo: si cuando voy cada semana a hacer la compra, la cajera me dijera: lleveselo usted todo gratis. ¿No resultaría un tanto extraño?

¿Qué pasaría con el tiempo y trabajo del agricultor que cultivó los tomates, con el del panadero que horneó el pan o con las horas del trabajador de la fábrica que envasó el bote de espárragos?

Como respeto el trabajo de ellos, también respeto el mío. Es una regla simple aunque, personalmente, me ha costado lo mío ponerle en práctica.

Los puntos claves de mi proceso de reinvención

Después de tantos meses callada y de tanto cambio, soy incapaz de resumir todo lo que quiero contarte en un post.

Mejor lo tomamos con calma y vamos charlando poquito a poco. Y cuando digo charla, lo digo completamente en sentido literal. Porque me encantaría que esto, además de ser un post, se convirtiera en una conversación.

Una charla aquí debajo en los comentarios, en mi grupo o en las redes.

Pero, antes de ello, me gustaría adelantarte algunos de los puntos claves de mi proceso de reinvención que te contaré con detalle en otro post.

Para reinventarme he tenido que trabajar duro durante un año en estos aspectos: 

  • Salir de mi zona de confort
  • Aprender una nueva profesión
  • Tirar mis auto etiquetas a la basura
  • Ser más organizada si o si
  • Medir en qué se va mi tiempo
  • Aceptar que no todo está bajo control
  • Aceptar que voy a equivocarme seguro
  • Tomar decisiones y dejar atrás otras
  • Cerrar algunas relaciones y abrir otras

¿Te apetece que te lo cuente en otro post?

¿Sientes que tú también quieres reinventarte?

¿Te gustaría compaginar tu trabajo como blogger con un trabajo extra ayudando a otros blogger?

Cuéntamelo en los comentarios o, si te apetece, escríbeme a mamen@emprenderslow.com

 

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Aprendizajes imprescindibles de una slow blogger en proceso de reinvención

slow blogging

Dicen que la experiencia es un grado. Sin embargo, la experiencia por si sola no sirve de nada.

Acumular vivencias en automático – sin pararnos a contemplar los nuevos paisajes que han traído a nuestros ojos – es como visitar el lugar más hermoso del mundo y no quitarte las gafas de sol. Es como recorrer en un tren de alta velocidad paisajes impresionantemente bellos.

Estás ahí, lo ves pero todo pasa rápido y desenfocado. Recorres la experiencia a medias y te pierdes lo mejor: el aprendizaje.

Sin aprendizaje nos quedaremos aquí: estancadas, bloqueadas, ignorantes de qué ha pasado en nuestras vidas desde que cruzamos al otro lado, con la esperanza de sentirnos más libres y más sabias.

 

1. En estos tres años blogueando he acumulado más aprendizaje sobre mí misma que en toda mi vida

Si tuviera que resumir mis tres últimos años con Universo Flow emplearía, sin duda, estas palabras: escuela de vida. 

Emprender en internet me ha hecho navegar sin parar por un mar digital de aguas agitadas. Un río que he recorrido recorrido, centímetro a centímetro, en cuyo fondo he buceado para emerger después a la superficie, convertida en una auténtica pescadora de creencias.

Bucear en un blog es hacerlo en tu propia alma, ponerte ante un espejo que muestra cada fortaleza y debilidad.… Clic para tuitear

Antes de saltar al agua,  mis creencias limitantes estaban escondidas en los recovecos más recónditos de una roca marina. Pero en estos 3 años he logrado sacar gran parte de ellas a la superficie, día tras día, sin apenas darme cuenta.

Hoy he vuelto a la orilla, he amarrado mi barco y he salido a charlar con otras pescadoras de creencias sobre todo lo que me ha dado este viaje. 

No podría haber elegido un mes mejor para ello que septiembre, el mes en el que decido – con este primer viaje ya finalizado – embarcarme en nuevas aventuras que seguirán demostrándome que, por más que nos resistamos, la vida es cambio.  Sólo el que acepta esta verdad es capaz realmente de fluir por la vida. Por eso , entre otras muchas cosas, he decidido reinventarme.

Todo cambia. Sólo el que acepta esta verdad es capaz realmente de fluir por la vida. Clic para tuitear

 

2. Echa un vistazo al camino del que vienes. Tu blog es un reflejo de ti misma.

Cuando comienzas un blog el resultado inicial no es más que un reflejo de lo que ya has sido, de las experiencias y vivencias acumuladas hasta entonces, de la persona en que te has convertido durante años y de la forma en que piensas y vives. Por eso cada proyecto y cada blogger es único.

Puede que todas nos formemos en las mismas temáticas, que charlemos de las mismas cosas y que admiremos a los mismos referentes. Sin embargo gran parte del éxito de tu blog va a depender de lo que piensas, más incluso que de lo que haces, ya que:

  • Si no haces las cosas con pasión y ganas, si no te sale de dentro de verdad por más que apliques convenientemente las lecciones que estudias no va a funcionar. Los lectores lo van a detectar.
  • Si empleas mil horas en crear un contenido pero por dentro no te sientes merecedora de venderlo tampoco va a funcionar. Los lectores lo van a detectar también, incluso inconscientemente.
  • Si no estás pasando por un buen momento personal y necesitas utilizar la escritura como terapia o como instrumento para reafirmarte, vas a crear un fantástico espacio para la reflexión, para gritar al mundo cuáles son ahora tus ideas, para sentirte mejor,…  Puede que además vendas y seguro que ayudarás a mucha gente con tu autenticidad. Sin embargo,…
  • Enfocar un blog desde un punto de vista hiper personal, no es una tarea sencilla. Te contaré mi opinión en el resto del post.

 

3. Antes de vender en un blog, por favor, revisa tus creencias. El riesgo de decir: mi blog soy yo.

Ahora quiero hablarte de la cara y la cruz de los blogs personales que quieren rentabilizar. No es fácil implicarse hasta los tuétanos con tu blog poniendo todo el foco, apostando todas las cartas a vivir de él si haces la siguiente asociación. Mi blog soy yo.  

Si tu blog eres tú, entonces cada vez que blogues será como mirarte en un espejo, ponerte frente a frente ante tus aciertos y errores, tomarás cada “error” como tu fracaso personal, te sentirás mal cada vez que hagas algo que en el blog has contado que no haces.

Quizás sientas que vendes humo, a lo mejor te ha pasado por la mente que eres una “impostora” o te preguntas por qué estás aquí dando consejos que tú no aplicas. Y entonces ocurre, esa parte de ti misma que te boicotea hace su aparición estelar. Seguro que esto te suena. ¡A mi mucho!

Quizás el problema es que te has precipitado o has mezclado conceptos. No digo que no escribas y crees un blog desde el minuto cero (yo volvería a hacerlo una y otra vez) pero, quizás, antes de vender productos en tu blog, necesitas venderte a ti misma: no a los demás sino a ti.

Venderte a ti misma, creerte a ti misma, escucharte a ti misma. En definitiva: detectar y empezar a trabajar… Clic para tuitear

 

4. Cuando la ansiada rentabilidad no llega. El día que supe que era rica.

Ha habido algunos factores a lo largo de estos tres años que han determinado la evolución de mi blog y sus resultados a todos los niveles. Hoy y a lo largo de otros post voy a contártelo sin esconder nada, con pelos y señales.

Pero antes voy a recordarte cuáles eran mis circunstancias cuando me lancé a ser blogger profesional. En mayo de 2013 me encontraba en la siguiente situación:

  1. Disponía de mucho tiempo pero no sabía administrarlo adecuadamente.
  2. Tenía poco dinero pero era “rica en creencias limitantes” aunque no era consciente de esto en absoluto.
  3. Había renunciado un trabajo que había dejado mi energía bajo mínimos, estaba muy quemada y sólo quería enfocarme en mi blog y trabajar a mi manera, por lo que apostaba todo a la misma carta.
  4. Quería demostrarme a mi o al mundo que podía vivir de mi blog por lo que no era demasiado flexible. El resultado debía ser si o si rentabilizar creando mis propios productos.
  5. Me formaba con mentores de primera y mejoraba mi aprendizaje día tras día.

Lo que no sabía ver yo por entonces es que antes (o a la vez) que me formaba en conceptos como marketing, visibilidad, cliente ideal, diseño o tecnología debía haberme centrado también en acciones que contra restaran esa riqueza en creencias limitantes.

Los expertos en blogging pueden enseñarte muchas cosas esenciales pero no pueden superar tus miedos por ti. Clic para tuitear

Hubo un día – no hace demasiado – en que me di cuenta que si no rentabilizaba lo suficiente era precisamente porque ya era rica pero no en dinero sino en creencias limitantes. Como ya había experimentando grandes cambios en mi vida, superando miedos que me habían limitado años atrás, cometí el error de pensar que todo el trabajo estaba hecho,

Sin embargo, un par de años después, descubrí en carne propia que la vida no son departamentos estancos y que lo personal y lo profesional deben evolucionar a la vez. No basta con ser valiente un par de veces, con conocerte a la perfección en el pasado, con ocuparte de tu desarrollo personal una vez.

Y no basta porque todo es cambio y al igual que cambia nuestro entorno cambian nuestros miedos: se van unos y aparecen otros. La vida continuamente nos exige enfrentarno a retos nuevos. Si creemos que estos retos son finitos, nos sentiremos frustrados una y otra vez. Sólo cambian de nombre,

Sin embargo, si ya te has enfrentado a retos y dificultades en el pasado aunque están sean de otro color ¿Qué te hace pensar que esta vez no volverás a lograrlo? Sólo hay que aceptar que estarán.

No podemos controlarlo todo, si eres emprendedor, menos. Hay que bucear en la incertidumbre una y otra vez… Clic para tuitear

 

5. Lo que otros no pueden hacer por ti. Algunos “culpables” de que tu blog no despegue. 

¿Quién tiene la “culpa” de que tu blog no funcione? Para empezar, culpa no tiene nadie. Es una palabra fea que no ayuda en nada. Dicho esto, diría que cada caso es único y que pueden fallar mil cosas: falta de estrategia, mala organización, necesidad de formación, errores de base en la definición del proyecto, falta de acciones de visibilidad y un largo etcétera.

Aparte de esto, tengo algo muy claro: tu blog funciona si tú funcionas. No hay más. Esto es lo que haría yo si hoy fuera mayo de 2013 y hubiera sabido todo lo que se a dia de hoy. 

  1. Aprender más de mi misma, mejorar mi propio autoconcepto para sentirme más segura y merecedora.
  2. Trabajar mi perfeccionismo, bajar mi alto nivel de exigencia, hablarme a mi misma con más mimo. 
  3. Aprender a decir no (también a mi misma) para enfocarme, aprender a organizarme, diseñar un sistema en vez de crear contenidos sin más.
  4. Valorarme para valorar lo que hacía poniendo un precio justo a mis productos.
  5. Darme cuenta de que al vender no engaño a nadie sino todo lo contrario: ayudo, ofrezco mi tu talento al mundo.
  6. Detectar que la verdadera manera de formarme no es acceder a mil contenidos sino consumir aprendizaje, paso a paso, pasando de la teoría a la acción sin saturarme con mil cosas a la vez.
  7. Sacudirme el miedo. Junto con el perfeccionismo (que también es una forma de miedo) es en gran parte el culpable principal de un blog que no despega. 

 

6. Los bloqueos más comunes de las emprendedoras digitales

Me he pasado seis meses reflexionando sobre los aprendizajes, los aciertos, errores, progresos y estancamientos de mi proyecto. Para ello he analizado los miedos y bloqueos a los que yo me he enfrentado este tiempo y los que ampliado y desmenuzado junto con otros miedos comunes a los que nos enfrentamos las bloggers, no sólo cuando empezamos sino durante todo el proceso de creación y rentabilización de un blog. Algunos ejemplos son:

A. Miedo, pereza o desmotivación ante la tecnología.

Te encuentras en este grupo si reconoces haber dicho o pensado algunas de estas afirmaciones:

  • Me siento torpe ante la tecnología. No me creo capaz.
  • No tengo paciencia, me desespero, no sirvo.
  • No se me da mal pero me da mucha pereza y procrastino una y otra vez porque a mi lo que me gusta es crear.
  • Me limita en ciertos programas y aplicaciones no saber inglés.
  • Mi ordenador y mi conexión a Internet no son muy buenas y me limitan mucho. Tardo una eternidad en hacer cada cosa.

B. Miedo a no ser una blogger legal, miedo a serlo y perder dinero.

Te encuentras en este grupo si has tenido algunos de estos miedos antes o después de hacerte autónoma o poder facturar legalmente:

  • Miedo a que te multen por actuar fuera de la legalidad.
  • Miedo o pereza a no saber afrontar el papeleo y a dar todos los pasos o trámites correspondientes sin equivocarte.
  • Miedo a no vender y “hacer el tonto” pagando una cuota mensual sin percibir ingresos mensuales suficientes.
  • Miedo a soñar a lo grande y a crear y trabajar sin límites por este bloqueo.
  • Miedo a crear una tienda on line o cobrar a través de Paypal.

C. Miedos relacionados con inseguridades o baja autoestima.  

  • Miedo a poner precios altos.
  • Miedo a explicar a que te dedicas sin dudar.
  • Miedo a no ser lo suficientemente buena. El síndrome del impostor.
  • Me comparo con otros que hacen muchas cosas y siento culpa por no estar haciendo lo que el resto.
  • Soy timida, me da vergüenza, me cuesta relacionarme y hacer networking.
  • Me siento insegura ante la cámara, soy demasiado introvertida para ser blogger.
  • Me siento a gusto en casa dentro de mi cascarón pero me cuesta salir de mi zona de confort al mundo.

D. Miedos relacionados con creencias limitantes sobre el dinero.

  • Ansiedad con respecto al dinero.
  • Mentalidad de escasez.
  • Presión por no llegar a fin de mes.
  • Responsabilidad con respecto a la familia y alejamiento de lo que quieres hacer en realidad por cumplir tu obligación y poner por delante a la familia.
  • No llevar un control de las finanzas.
  • Culpa a la hora de cobrar.
  • Creencias limitantes con respecto a los ricos.
  • Falta de autoestima o seguridad que te hace subestimarse y no valorar realmente las horas de su trabajo.

E. Miedo a dar el paso y cambiar de vida y dificultades para saber qué hacer.

  • No encuentro mi pasión. No sé´ de que hablar. No sé que me gusta.
  • Tengo una gran pasión pero debo buscar otra que me dé más dinero.
  • No tengo talento suficiente como para vivir de mi pasión.
  • Me siento bloqueada, cansada y estresada y en este punto se me hace difícil bucear hacia dentro para saber que quiero.
  • No me atrevo a dar un giro tan grande a mi vida y carrera para vivir de esto.
  • ¿Qué pensarán los demás?, ¿saldrá bien?, ¿para que me sirve entonces mi carrera y todos estos años de experiencia?
  • Tengo clara mi pasión pero es una visión demasiada idealista y soñadora. Tengo que poner los pies en el suelo.
  • ¿Cómo encontrar la manera de conectar mi pasión y talento para crear productos dirigidos a un público que esté dispuesto a comprar?
Tu blog funciona si tú funcionas. Las cosas no fluyen si no sabes que te está limitando en estos momentos.… Clic para tuitear

F. Miedo a no saber equilibrar vida personal y profesional. Falta de claridad de ideas. Falta de un sistema. Desorganización y saturación.

  • Me cuesta mantener el equilibrio entre mi vida profesional como blogger y mi vida personal.
  • Mi entorno físico está desordenado. No puedo trabajar con este caos pero no logro mantenerlo bajo control. 
  • Soy multi apasionada y salto de una idea a otra sin cerrar casi ninguna.
  • No logro desconectar ni dedico tiempo a mi misma empleando tiempo y exponiendome a estímulos positivos para sentirme motivada, estimulada y conectada a mis verdaderos deseos.
  • Mi pasión es tan desbordante que necesito gestionarla para no olvidar otras cosas.
  • Me estoy obsesionando con rentabilizar y nada fluye. 
  • Tenga descuidada a mi pareja, mi familia y mis amigos. No tengo tiempo para nadie, ni para mi misma.
  • No hago ejercicio, paso demasiadas horas ante el ordenador, me siento agarrotada, me canso con facilidad cuando tengo que hacer alguna actividad física, me siento culpable por no cuidar mi cuerpo. Me siento mal porque deberia hacer algun ejercicio como yoga. Otras bloggers lo hacen.
  • No dedico el tiempo suficiente a mi alimentación. No planifico las comidas ni vigilo si como o no de manera equilibrada. Mi cocina es un reflejo de mi estado de animo o estrés interior. Quiero reconciliarme con el placer de cocinar y comer sin prisas.
  • Estoy estresada. Hay demasiados estímulos a mi alrededor. Me voy a volver loca con tanta información. Me cuesta enfocarme.
  • Estoy permanentemente en modo multi tarea. Me distraen las redes sociales.
  • Me cuesta mantener mi mente relajada. Me siento mal por no hacer meditación, otras bloggers lo hacen.
  • No tengo un plan definido. Procrastino demasiadas veces, no tengo trazado un mapa de ruta y voy por ahí como pollo sin cabeza. No avánzo lo suficiente en mi proyecto.

slow blogging

 

7. El fracaso no existe, sólo tu percepción sobre lo que te ocurre. Mi plan C.

¿Te suenan algunas de estas afirmaciones? A mi ¡muchísimo! No todas pero sin un gran porcentaje de las que te he presentado, las he vivido por mi misma.

Te he he hecho una completísima radiografía de los bloqueos que podrán mantenerte durante meses o años trabajando en la dirección incorrecta. La dirección incorrecta es esa que te lleva a tal estado de estrés y autoexigencia que tu propósito deja de tener sentido.

Y es que ni tu blog, ni tu propósito, ni tu blog funcionan si tu no funcionas. En el momento en que veas que esto sucede, por favor, para, reconduce las cosas. No hay una única manera de recoger la cosecha de los frutos que plantas. Se flexible contigo misma y con las oportunidades que te brinda la vida.

Yo he decidido parar aunque no me voy a estar quieta. No voy a renunciar al estilo de vida con el que he soñado todo este tiempo y más ahora que he logrado superar la mayoría de creencias limitantes que me atascaban.Sin embargo ahora que lo he conseguido y aunque suene irónico necesito un poco de aire fresco para el blog.

He decidido estrenar este curso sobre blogging para ayudar a otras mujeres como yo. He trabajado en él durante muchos meses y me apetece explorar con vosotra su contenido y hablar de todo esto en el blog durante el año.

Sin embargo, de momento y hasta nuevo aviso.

  • No voy a sacar productos nuevos.
  • No voy a enviar una carta a la semana como llevo 3 años haciendo a mis suscriptoras ni voy a mantener una regularidad en las publicaciones del blog.
  • Voy a darme el lujazo de escribiros sólo cuando lo sienta de verdad.
  • Voy a iniciar un nuevo camino profesional – mi plan C – del que os hablaré muy pronto y que me mantendrá no obstante cerca de vosotros y de todos aquellos bloggers que he conocido en este tiempo.

Como dice Antonio G, de Inteligencia Viajera, blogger todo terreno con el que trabajo desde febrero, “el fracaso no existe” ¿A qué se refiere Antonio G. con esta afirmación que tanto le gusta  recordar? Pues que para lo que algunos es fracaso para otros muchos significa aprendizaje, evolución y aire fresco.

Yo ahora necesito más que nunca abrir la ventana y sentirlo. Ya lo estoy respirando…

 

8. ¿Nos acompañamos durante un año? Descuentos para la vuelta al cole.

Si te apetece seguir a mi lado en el nuevo curso, aunque no esté tan presente en el blog (voy a enfocar gran parte de mi tiempo para el proyecto en este curso)  puedes unirte al curso de Slow Blogging y nos seguiremos viendo con asiduidad.

Este no es un curso sobre blogging al uso y no sólo hablaremos de blogs sino también de vida slow y minimalismo. Te abriré un perfil en una plataforma privada y podrás disfrutar de los contenidos durante todo un año. ¡Estaré encantadísima de tenerte a mi lado en este nueva etapa!  La verdad es que me hace mucha ilusión.

Tres libros sobre mujeres que mejoraron mi vida

libros

 

¿Recuerdas estas reflexiones lentas de camino al supermercado? Pues hoy hace demasiado calor para reponer la despensa así que te propongo que mejor me acompañes a la piscina.

Lo importante de este post es parar, descansar, refrescarte y entregarte a los placeres lentos del verano.  El objetivo de esta nueva entrada, es traerte algunas propuestas lectoras para estos ratos de asueto estivales y, de paso, seguir aprendiendo y creciendo juntas.

He elegido tres propuestas que me llegaron dentro y mejoraron mi vida tras su lectura. Me encantaría compartirlas contigo. ¿Vamos? No te olvides de la sombrilla.

¿Ya estás en la hamaca? Pues prepara un hueco a tu lado porque te traigo invitadas. Ellas son Elisabeth, Alma y Clarisa. Aún no las conoces (o puede que sí) pero te aseguro que cuando lo hagas no te dejarán indiferente.

Son las mujeres protagonistas de tres libros que me engancharon por dentro en diversos momentos de mi vida y que han tenido la capacidad de inspirarme mucho y permitirme integrar aprendizajes importantes a través de sus propias experiencias y reflexiones.

En verano estoy releyendo pasajes de estos libros, grabando pequeños fragmentos, poniendo banda sonora a sus historias y buscando más  Elisabeths, Almas y Clarisas en el mundo real que me inspiren y me enseñen. Pero vamos al grano porque lo que te propongo son dos cosas:

  1. Por un lado hacerte con uno de estos libros este verano para leerlos bajo el sol en esos momentos en que te encuentres sola, libre, sin distracciones, móviles ni interrupciones. Aunque si no estás sóla, libre, sin distracciones ni interrupciones también sirve. ¡La perfección no existe!
  2. Por otro, estaría genial que llevemos esas mujeres a nuestras redes sociales para seguir aprendiendo de ellas y que nos inspiren aún más. Vamos a ver poquito a poco de qué van estos libros y porque me enamoraron.

 

felicidad

 

Mujeres que corren con lobos. Un año con Clarisa Pinkola. 

¿Por qué lo he leído? Te lo contaba hace tiempo en este post. Este libro me parece que es el cuento que todas las mujeres deberían contarse. No me canso de decir que sumergirse en esta lectura es como adentrarse en un espeso bosque lleno de palabras muy poderosas y especialmente muy reveladoras para esa mujer “civilizada” en que nos hemos convertido. Prueba a leer sólo el prólogo de la autora y ya verás.

Mujeres que corren con lobos es todo lo contrario a un cuento de hadas. Te invita a querer visitar ese hogar interno que hay dentro de ti y que la prisa entre otras muchas cosas te ha hecho olvidar.  

Puede que lleves mucho tiempo buscando la felicidad en jardines ajenos sin darte cuenta de lo mucho que puedes hacer por ti misma.

Clarisa te da las claves para hacerlo, no sin antes revolverte completamente por dentro. Cada cuento te llevará a una parte de tu alma y te desvelará luces y sombras escondidas que emergerán a la superficie para sanar.  

¿Cómo lo he leído? La lectura es algo muy personal pero, en mi caso, no creo que hubiera podido leer este libro al estilo convencional. Me parece un libro para digerir despacio, para tener en la mesilla de noche, para llevártelo a un viaje, para leer al aire libre y de mil formas y en mil momentos.

Esto no es precisamente lo que llamaríamos “lectura ligera” así que tal y como dice Clarisa me he dejado llevar por mi intuición y lo he leído única y exclusivamente cuando me ha apetecido, cuando he sentido que lo necesitaba.

En consecuencia he tardado en torno a un año en leerlo y, aún así, no lo he llevado a la estantería porque se que seguiré adentrándome en él de vez en cuando, quizás para encontrar respuestas que tengo ya dentro de mi pero que Clarisa tiene la capacidad de mostrarme de frente.

Te dejo aquí un fragmento para escuchar:

 

Come, reza, ama. Mi propia Elisabeth Gilbert.

¿Por qué lo he leído? Me paso algo curioso con este libro. Ahora no recuerdo muy bien cómo llegó a mis manos – creo que fue un regalo del Chico de las zapatillas – pero desde el principio me sentí muy identificada con los pensamientos y la transformación de la protagonista que, en esta ocasión, es la propia escritora ya que se trata de una novela autobiográfica.

Si tuviera que definir en una sóla palabra de que habla este libro diría sin duda: transformación. 

Elizabeth había “comprado” el pack perfecto: marido perfecto, casa perfecta y trabajo perfecto (todo entre comillas claro) pero toparse de bruces con la realidad y saber que se sentía vacía la hizo atravesar una profunda crisis espiritual.

Y como suele pasar en estas ocasiones la respuesta sólo es una: arriesgar, salir de la zona de confort, lanzarse al vacío aún con unas alas que apenas empiezan a salir y sumergirse en el mar de la vida para recibir, una y otra vez, infinitas oleadas de transformación.

He escuchado esta historia cientos de veces en mis lectoras y compañeras y amigas bloggers. Es la historia del cambio reflejada de un modo ligero pero a la vez profundo por una escritora que personalmente me encanta.

Todos queremos que nada cambie. Nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo al cambio. Clic para tuitear

¿Cómo lo he leído? Pues como mucho, me lo despaché en 3 o 4 bocados lectores.Tengo que confesar que cuando un libro me engancha mucho no puedo parar de leer hasta terminarlo.

Me gusta disfrutarlo y leerlo despacio pero, en estas ocasiones, despacio equivale a leer concentrada y lentamente pero no a que el libro me dure demasiado. Ya lo hacía de pequeña con los libros del Barco de Vapor.

Una pequeña anécdota personal a propósito de este libro.  Había pasado poco tiempo desde la lectura de este libro cuando un día acudiendo sóla a un evento de Charlas TED, me encontré con Antonina Ramsey, una ex gerente de marketing de Microsoft convertida en yogui, trotamundos de mente abierta, fundadora de una marca de moda slow para mujeres con materiales naturales y sostenibles.

Su  historia es tan similar a la de Elisabeth que enseguida me recordó a la de la protagonista de esta novela que tanto disfruté. Cau-salidades de la vida, después de conectar tanto con esta historia, me tope de imprevisto con mi propiai Elizabeth Gilbert particular. Así hablo de todo lo que aprendí con ella en este post:

El secreto de belleza más infalible del mundo comencé a descubrirlo hace años pero lo interiorice de verdad hace unos meses, a lo largo de mis clases de yoga con mi “gurú” preferida,Con una historia detrás tan apasionante  es de suponer que además de nociones sobre yoga, Antonina me ha enseñado mucho más. Entre otras muchas cosas que no hay corte de pelo o fondo de armario capaz de ejercer un poder de seducción tan grande como el que produce cambiar una vida de estrés y prisas por otra dedicada a hacer aquello que te llena de verdad y a buscar la armonía y el equilibrio en lo natural. Es esa belleza que sale de dentro hacia fuera, que se irradia hacia los demás y que se percibe con facilidad.

 

 Las ruinas son un regalo. Son el camino a la transformación. Come, reza, ama Clic para tuitear

Por cierto a Mia y a mi nos encanta esta otra escena de la película que describe a la perfección el alma de nuestro Curso de Cocina Lenta.

 

La Firma de todas las cosas. Un orgasmo literario.

¿Por qué lo he leído? Esta tercera recomendación también la ha escrito Elisabeth Gilbert. Me había gustado bastante el libro anterior así que cuando lo vi en una librería no dude en llevarme a casa aunque no sabía mucho de él. Confieso que ya sólo la portada me gusto muchísimo y antes de terminarlo, hice alguna sesión de fotos lenta con él para Instagram.

Mi sorpresa fué mayúscula cuando después de un día de trabajo intenso decidí regalarme un ratito lector y comenzar la novela. El ratito se convirtió en todo el tiempo que me quedaba antes de irme a la cama. ¡Y más!

Los primeros capítulos me dejaron con la boca abierta por la calidad de su escritura y de las historias que contenían y porque la manera de escribir – al menos desde mi opinión – no tenía nada que ver con Come, reza, ama.

Vamos, resumiendo: que me esperaba una novela ligera y de calidad media y me encontré un novelón.

Por supuesto que no soy experta ni crítica literaria y, por supuesto, no todos los libros conectan de la misma manera con todas las personas.

Puede que después de leer este libro opines otra cosa. En mi caso sólo puedo definirlo de una manera: orgásmo… Clic para tuitear

¿Y qué es un orgasmo literario? Pues no se muy bien porque me lo acabo de inventar pero si existiera algo así sería la sensación exacta que me dejó esta lectura.

¿Los motivos? Conexión total con su protagonista: Alma. Momentos de emoción máxima, continuas alusiones a la belleza de las pequeñas cosas, cotidianidad transformada en magia y podría seguir así infinitamente. Para que sepas un poco más te dejo el argumento del libro:

La firma de todas las cosas una novela grandiosa que narra la historia de un siglo grandioso. Recorre todo el mundo, desde Londres hasta Perú, Filadelfia, Tahití o Ámsterdam. Habitada por personajes extraordinarios (misioneros, abolicionistas, aventureros, astrónomos, capitanes de mar, genios y locos), La firma de todas las cosas cuenta, por encima de todo, con una heroína inolvidable: Alma Whittaker, una mujer de la Ilustración que se yergue desafiante en la cúspide de la era moderna.

Te aseguro que el argumento no pone en valor la maravilla que encuentras nada más pasar la primera página. Para que te hagas una idea (aunque sólo puedo recomendarte leerlo para comprobarlo) te dejo uno de mis fragmentos preferidos del libro. 

 En este pasaje la pequeña Alma Whitettaker se convierte en un cometa durante el transcurso de una fiesta nocturna en el Jardín de White Acre. ¿Volamos con ella? 

 

¿Cómo he leído este libro? De nuevo me sucedió lo mismo que con el anterior pero multiplicado por cinco. No es que lea todo así pero te estoy presentado mis títulos estrellas y, inevitablemente y pese a tener más de 600 páginas, lo leí en unas cuentas noches hasta la madrugada. Yo diría, madrugadas mágicas. ¡Siento mucha envidia de ti, que aún no lo has leído!

 

Reto de verano. ¡Orgamos literarios compartidos!

Este reto que ya anunciaba a principio de verano en mi revista de verano para suscriptoras se llama: #historiasdemujeres pero he decidido renombrarlo con el hastag #orgasmoliterario porque me parece más divertido y sugerente.

Puedes compartir lo que quieras sobre esta propuesta en tus propias redes sociales.

Puedes compartir lo que quieres sobre las protagonistas mujeres de tus lecturas de verano o sobre estas si decides seguir mis consejos.

¿Te pongo algunos ejemplos?

  1. Graba un fragmento de tu libro y compartelo con otras personas. Puedes hacerlo en Redes Sociales o enviarlo a través de un audio por el móvil a alguien a quien te apetezca sorprender.
  2. Comparte una foto en Instagram acompañada de esta hastag  #historiasdemujeres sobre tu libro o cualquier otra foto que te inspire el libro, por ejemplo, el libro de La Firma de todas las Cosas tiene como renombrado protagonista al musgo así que podría poner una foto de una pared con musgo que me recordara a algún pasaje.
  3. Comparte pequeños fragmentos en vídeo de esos libros si tienen versión cinematográfica como he hecho yo con Come, Reza, Ama y acompañalo del mismo hastag para que todas podamos verlo.
  4. Cualquier otra iniciativa que se te ocurra. ¡Siéntete libre!

 

Un regalo lector para septiembre

Cuando acabe el verano y vuelva de las vacaciones echaré un vistazo a todos los hastag #orgasmoliterario en Instagram que es la red social en que mejor puedo controlar esto y crearé un post (entre todas las que me deis permiso) con vuestras propuestas.

Si no tienes instagram y quieres participar por otra red social como facebook o dejarlo en nuestro grupo bastará con que me envies un mensaje por correo o mensaje privado para que te tenga en cuenta para el regalo. Ya sabes a: universoflowblog@gmail.com En facebook mi perfil personal es este.  Puedes agregarme y mandarme un mensaje privado. Así nos conocemos.

Esto no es ningún sorteo porque todas (sin excepción) recibiréis un obsequio literario en vuestros buzones. Tenéis hasta el 15 de septiembre para participar. El viernes 16 enviaré el regalo a todas para que podáis disfrutar del mismo durante el fin de semana.

¿Te animas? ¡Contra el calor literatura y mujeres! ¿Vamos a por ello?

 

Más sugerencias para Agosto y libro gratis

 Y ahora, para terminar tal y como hice ayer en mi carta, me gustaría ofrecerte un listado de recursos y opciones para que no te pierdas nada este mes:
 

  • Si te apetece hacerte con lecturas lentas para este mes de agosto y quieres conseguir mis dos ebook creados hasta el momento a un precio especial de 10 euros cada uno puedes adquirirlo aquí y aquí.
  • También puedes conseguirlos gratis como regalo extra al adquirir el Retiro de verano de Sencillez Plena. Si quieres implicarte de verdad y te apetece unirte  a un reto minimalista presencial que te renovará por dentro y por fuera y te llevará a conocer en persona a la dulce Lucía. Tienes toda la información aquí.
  • Si estás interesada en crear un proyecto en Internet y deseas tener tu propio blog y diseñarlo acompañada por mi y empapado de filosofía slow y minimalismo únete al grupo de Slow Blogging para emprendedoras digitales.
  • Si te interesan más los temas relacionados con vida slow y minimalismo en general te espero por el grupo de facebook del Club de la Gente sin prisa.
  • Si no quieres leer y te apetece escucharme o verme puedes seguirme aquí o aquí.
  • Si te vuelve loca la lectura y quieres seguir a Irene, tienes una cita con ella y sus libros en este lugar.

 

No se cuando volverá a haber post. Puede que la semana que viene o dentro de tres semanas. En verano me permito ser menos estricta que durante el año.

Si no quieres perderte nada o esperar tanto en el caso de que tarde en postear te sugiero suscribirte al boletín donde además estoy ofreciendo gratis un Manual de Vida Lenta que será de pago en septiembre. Te espero por allí 😉

Reto Rescátala. La niña se sienta a la mesa.

  
 

slow food

Los olores tienen la característica de reproducir tiempos pasados junto con sonidos y olores nunca igualados en el presente. A Tita le gustaba hacer una gran inhalación y viajar junto con el humo y el olor tan peculiar que percibía hacia los recovecos de su memoria”. Laura Esquivel. Como agua para chocolate.
 
 

Ahora que ha llegado el verano y tras un largo curso de obligaciones y vida de adultas, las mujeres en torno a la comunidad del Club de la Gente sin Prisa nos hemos rebelado y nos auto reivindicamos un respiro. Sólo queremos divertirnos un poco, sentirnos más ligeras, pararnos a apreciar los placeres pequeños, bellos y lentos.

¿Lo hacemos con el reto Rescátala?, ¿Quieres pasar parte del verano rescatándo a tu niña interior? Entonces revisa la primera propuesta del reto o quédate un ratito a leer lo que viene y, después, decides si te resuena o encaja contigo.

Soy una gran amante de las estaciones frías pero creo que el verano es una época perfecta para experimentar la lentitud en sus muy diversas facetas. No se me ocurre mejor manera de ralentizar que volver a conectar con ese lado infantil que nos despoja de excusas, complejos o medias tintas.

Me gustan las noches de verano, cuando baja el calor y la brisa nos refresca el rostro después de toda una jornada de altas temperaturas, o la sensación de sumergirte en una piscina y que de fondo huela a bocata de salchichón como cuando éramos pequeñas. El frigo-pie derritiéndose y goteando en la toalla mientras charlas, la ducha de después del baño y los paseos bajo las estrellas.

La imaginación y los recuerdos se disparan de un modo inconsciente y, de repente, nos sentimos bien sin saber muy bien de dónde viene esa sensación. 

Te propongo hacer este reto de esta misma manera: sin medias tintas, recibiendo sin apuro ni timidez, sin sentirte en absoluto ridícula los mensajes de esa niña que fuiste.

 

La niña se sienta a la mesa. Un viaje lento a través de la comida.

Si el jueves pasado esa niña viajó al presente para colocarse delante de tu armario, abrirlo y hacerte algunos recordatorios sobre lo que en otra época, significaba para ti vestir, en esta ocasión la niña entra en tu cocina y se sienta a la mesa.

La slow food nos invita a conocernos más en el presente a través de nuestra relación y conexión con la comida Clic para tuitear

Basta parar un poco a reflexionar o, si lo prefieres y te resulta más atractivo, a viajar. Te invito a un viaje mágico y especial no sólo por los olores y sabores de tu infancia sino por muchos otros momentos de esa mujer que fuiste en los que la comida estuvo presente.

Porque aunque no seas consciente de ello porque la memoria es frágil han sido muchas las veces en que has disfrutado con todos tus sentidos de los alimentos y muchas las veces las que has asociado ese placer gastronómico con otros placeres vitales: la tarta en los cumpleaños de los primos de la infancia o el café compartido con amigos, por poner dos ejemplos.

De este modo, los alimentos dejan de ser alimentos por sí mismos. Su mejor característica no es que nos resultaran ricos sino que además enriquecieron de algún modo nuestra alma.

 

Cocina, recuerdos y aromas

Si alguien me preguntara, cuáles son los olores y sabores de infancia que más han permanecido en mi memoria, tendría claro el lugar al que iría. Gran parte de mi infancia está vinculada al recuerdo de los viajes al pueblo y a ese ambiente tan característico del campo.

Uno de los recuerdos más significativos de mi infancia es el de mi abuelo llegando a casa con la leche de vaca recién ordeñada en la tarra y mi abuela cociéndola en la cocina. El olor a nata que impregnaba toda la casa y por supuesto el sabor y el olor de la leche fresca al tomar la merienda en las tardes de verano.

Pero tengo más recuerdos de olores y sabores ligados a mis vacaciones en el pueblo, por ejemplo, el olor del salchichón casero al entrar en el lugar donde se secaban, el olor de las migas preparadas en el caldero en pleno invierno en la chimenea o el olor de las sopas de tomate o los cocidos, que se hacían con mucha paciencia y tiempo a lo largo de toda la mañana.

Es curioso como los olores y sabores pueden también recordarnos a personas. El olor del bizcocho recién horneado me recuerda a mi madre, el sabor de las aceitunas machadas y el tomate me recuerda a mi abuelo, por citar sólo dos ejemplos de los muchos que podría asociar a las personas de mi entorno. 

Una recuerda incluso sabores que ha degustado a través de un buen libro, como ese sabor de almendras amargas en “El amor en los tiempos del cólera”.

 
Y es que más allá de la belleza y la poesía, el olfato puede ser un canalizador muy efectivo de las emociones y los recuerdos. No sólo lo dice García Márquez, lo dice la ciencia y la biología, lo dicen multitud de estudios realizados al respecto y lo confirma tu propia experiencia.
 
Investigué durante toda una semana sobre el tema de los sentidos mientras disfrutaba creando con Mia nuestro Curso de Cocina Lenta ya que dedicamos todo un capítulo a esto. Sinceramente después de hacerlo en profundidad, es imposible no sentirse sorprendida por lo maravilloso que es nuestro cuerpo por dentro y la manera en que funciona.
 

 

¿No es absolutamente hermoso?

Sin lugar a dudas el olfato es uno de los sentidos con más “superpoderes”. ¿Sabías que nuestra nariz es capaz de distinguir entre más de 10.000 aromas diferentes?
 
Pero aquí no queda la cosa pues nuestra memoria olfativa funciona de un modo apasionante conectando aromas y recuerdos ¿Sabes que pasa dentro de ti para que esto suceda?
 
Te pondré un pequeño ejemplo incluído en el capítulo 3 de la Cocina Lenta de Mia & Mamen.
 
Imagina que tienes seis años y acabas de volver del colegio. Te acercas a la cocina y ves a mamá preparando uno de los platos que más te gusta, por ejemplo, unas tiernas magdalenas caseras.
 
En ese momento unas pequeñas células llamadas “epitelios olfatorios”, ubicados en el interior de tus fosas nasales, captan el rico olor de las magdalenas y lo envían mediante una señal eléctrica al bulbo olfatorio. El “señor bulbo olfatorio” es el encargo de enviar esta información al cerebro, especialmente al sistema límbico. Una vez allí suceden dos cosas:
 
Por un lado la amígdala conecta el olor de las magdalenas con una emoción, en este caso, la alegría, el entusiasmo o la ilusión de poder probar esas magdalenas en tu merienda con un rico y fresquito vaso de leche.
 
Por otro lado, el hipocampo se encarga de relacionar ese olor con un recuerdo en la memoria. De manera que ahí lo tienes. Desde ese momento y de un modo tan físico pero tan mágico las magdalenas caseras quedarán para siempre asociadas en tu memoria a tu madre y a las meriendas de la infancia.
 
Puede incluso que con el paso de los años olvides este recuerdo pero tu memoria olfativa no lo hará y, de repente, al entrar a una cafetería en la que acaben de hornear unas magdalenas, sientas algo muy parecido aquella emoción de infancia. ¿No es absolutamente hermoso?
 

 

La máquina de tiempo existe y puedes hacerla funcionar. ¡Es el olfato!

Después de leer esto coincidirás conmigo en lo siguiente:
 
 
Me imagino la memoria olfativa como una gran red en el interior de nuestro cerebro y, por supuesto, de nuestra alma, como una compleja red de metro con millones de conexiones y paradas.
 
Cada uno de los vagones puede hacerte conectar con lo más profundo de ti mismo aunque, habitualmente, tú no eliges el vagón ni la hora de cogerlo pues esas experiencias aparecen por sorpresa, al cruzarse algún olor que ya estaba ubicado en ese gigantesco y peculiar inventario.
 
La mayoría de las personas viven estas experiencias en piloto automático, sin saber porque ocurre realmente. Tú ahora eres un poco más consciente de las maravillas que es capaz de realizar tu propio cuerpo.
 
Ahora tienes la oportunidad, de tomar esos vagones durante esta semana y rescatar esos olores y sabores que son importantes para ti hoy porque antes lo fueron en el pasado.
 
Nuestra base de datos de olores está dentro de nosotros y podemos estimular la memoria olfativa para experimentar con ella.
 
La cuestión es que pese a su enorme potencial y su extrema sensibilidad es uno de los sentidos que menos atendemos. Cocinar lentamente nos da una oportunidad extraordinaria de recuperar el potencial del sentido del olfato tan subestimado en nuestra sociedad”
 
 
 

Comida, cuerpo y emociones que sanan

Mia y yo pasamos muchos días mientras preparábamos el curso viajando, por momentos, a diversos recovecos de nuestra memoria, jugando y compartiendo con la otra el resultado de este apetecible experimento.

Cuando me encontraba en mitad de la preparación del capítulo sobre el tema de este post y realizando previamente los ejercicios que posteriormente propusimos a nuestras alumnas, hubo un momento en que me paré en seco y me pregunté: ¿Pero de verdad a esto se le puede considerar trabajo?

De toda mi vida profesional este fué uno de los cursos que más he disfrutado y, en concreto, este capítulo me hizo sentirme apasionada, entusiasmada, niña y, a la vez, una adulta consciente y llena de calma. 

No todo es del color de rosa y quizás te estarás preguntando si no hemos tenido en cuenta la parte menos buena, esa que nos coloca frente a frente con emociones no tan postivas relacionadas con la comida o con la forma en que nos hemos visto en determinados momentos a nosotras mismas.

No nos hemos olvidado de ello. De hecho en determinada parte del capítulo compartimos:

Me pregunto cuantas personas tienen anécdotas de este tipo asociadas a sus recuerdos con la comida por tener kilos de más o de menos y cuántas de ellas ni tan siquiera son conscientes del modo en que ello afecta a su autoestima.

Tenemos que reconectar con esos recuerdos y emociones para sanarlos. Tenemos que sacarlos fuera y después pasar página, estrenar nueva mirada. aceptarnos de una vez.

 
Sólo de esa manera podremos disfrutar al máximo de una cocina lenta y consciente y de uno de los mayores placeres del ser humano: la comida.

 

 Cocinar lentamente nos da una oportunidad extraordinaria de recuperar el potencial del sentido del olfato Clic para tuitear

Y ahora ¿Jugamos?

Para terminar te dejo algunas sugerencias para participar en el reto rescatando olores y sabores:

  • Recupera una receta familiar y cocinarla con otras mujeres de tu familia. Toma nota de la receta y guárdala como un tesoro para transmitirla de generación en generación.
  • Haz una lista de tus cinco principales recuerdos asociadas a la comida en tu infancia.
  • Párate un momento y juega a pensar con que olor o sabor relacionadas a diferentes personas a las que quieres. También con las que ya no están.
  • Ves al mercado sin reloj y sin móvil, Compra fruta, verdura, café y otras delicias frescas para degustar.
  • Vuelve a casa y cocina sin prisas oliendo y saboreándolo todo, conscientemente, como si en ese momento el mundo se hubiera detenido en tus platos.
  • Usa esta música para cocinar muy lento.
  • Muestra a los demás en las redes a tu propia niña sentada a la mesa y a esa mujer que la rescata y disfruta sin culpas de cada plato.

 

Para ello te invito a enseñarnos a través de fotos, textos, vídeo o de la forma en que prefieras el resultado del experimento o reto. Puedes compartir cualquier cosa: una frase, una receta que acabes de preparar, las fotos de los ingredientes que has traido del mercado, las impresiones y aprendizajes extraídas de cada juego. etc.

Si quieres también puedes compartir un momento lento ante la comida del verano. El reto no acaba en una semana. Todos se mantendrán indefinidamente aunque los post terminen.

¿Empezamos ya a jugar? Si estás suscrito al boletín recibirás algunas regalos extras relacionados con el tema de este post.

Si te apetece y has disfrutado con este reto, Mia y yo te esperamos en Septiembre en nuestras cocinas. Allí podrás unirte a las “confesiones de dos amantes de la lentitud sentadas a la mesa”, convirtiéndote tú en una de ellas. Si reservas antes de septiembre te llevarás gratis algunos bonus especiales que te contamos cuando quieras si nos escribes a: universoflowblog@gmail.com

¡Nos vemos en el reto 3! No olvides los hastag: ·#Rescatala o #RetoRescatala

BOTON

Reto #Rescatala. Un verano para recuperar a tu niña interior

 

armario

 

“El minimalismo es una manera de volver a hacer elecciones conscientes y vivir con intención, en lugar de permitir que otros dicten cómo gastar nuestro tiempo o dinero”.

 

Este verano te propongo que pesquemos – en el mar o en cualquier charca – a nuestra niña interior para sacarla a la superficie y transformar esta época del año en la excusa perfecta para sentirnos más libres y ligeras. Te invito a suscribirte al boletín para recibir cada miércoles en tu bandeja de entrada el reto con los recursos para rescatar a tu niña, de cada semana. 

Cada reto será también publicado en el blog pero si te suscribes aquí podrás acceder además a recursos extras sobre cada uno de ellos.

Después podemos ir a las redes con el hastag #rescatala a contarle al mundo de qué manera estás liberando a esa niña después de un largo invierno de trabajo y prisas, de vida puramente de adultas. 

Lo mejor de todo es que al rescatar a tu niña podrás hacer que otras u otros de tu entorno rescaten también a los suyos. Todos necesitamos un poco de diversión, de consciencia en el presente, un toque de inocencia y de sorpresa por la vida, tiempo para disfrutar de nuestros hobbies de infancia y para llenar un verano de aventuras que nos haga volver con las pilas cargadas a la vuelta al cole.

Ya sabes que soy una apasionada de las historias por lo que comienzo el reto de hoy con una de ellas.

 La historia que voy a contarte es de las dos y para las dos. En mi caso comenzó hace cuatro años un caluroso día de primavera delante de una puerta: la de mi armario.

Recuerdo haber leído algo sobre minimalismo en algún lado y sentir una conexión total con esas palabras, como si hubieran estado dormidas en mi interior durante años y explotaran de repente.

Sin embargo antes de llegar a este pasado reciente debemos trasladarnos varias décadas atrás en el tiempo. Vamos un poco lejos pero, no importa. Sólo para coger impulso y comprender, nos colamos en ese momento en que nacimos.

Acabamos de conocer nuestra casa por primera vez y allí en la habitación que se convertirá en nuestro mi primer viaje vital, encontramos nuestro armario.

Abrimos puertas y cajones con la imaginación y tratamos de adivinar cómo sería.

Yo lo imagino muy limpio, organizado con mucho mimo y lleno de prendas, posiblemente, en tonos pastel y rosa comprados por mis padres y regalados con muchísima ilusión por familiares y amigos.

 

En esta primera etapa de nuestra vida el armario era un reflejo del amor con que nos recibieron.

En los primeros años de nuestra vida, a medida que crecíamos, un ropero no era algo demasiado importante en nuestro mundo lleno de juegos y de cosas nuevas e interesantes por descubrir.

Era tan sólo un lugar que contenía ropa y que mamá llenaba y organizaba por completo.

Nosotras sólo debíamos ocuparnos de estar quietas mientras ella nos vestía y, una vez hecho, ¡vía libre para seguir viviendo!

Íbamos al colegio, a la piscina, a jugar a la calle, a la feria y todo ese tiempo nuestra relación con el armario y la ropa no era más que un puro trámite, algo que ocupaba un pequeñísimo porcentaje de nuestra energía y tiempo.

Si alguna vez pasábamos ante el cristal de un coche y nos reflejábamos en él nos colocábamos la coleta o el flequillo y seguíamos nuestro camino: sin juzgarnos. Así de simple…

 

Esta historia continúa algunos años después, en los que este mueble comienza a significar algo más para ti y para mi.

Se llena de bermudas con colores estrambóticos, de chándales con brillo, de vestidos con mangas bullonas, de vaqueros con corazones bordados en el bolsillo, de cazadoras, minis de pana y zapatillas noventeras de colores.

La ropa ya no es sólo una forma de cubrirse: es algo más. Nos miramos más en es espejo del baño encaramadas en un pequeño taburete y nos encanta peinar nuestra coleta al lado, hacernos mini trenzas y colorear, a veces, nuestros labios con pintalabios de mamá para sentirnos mayores.

Cuando me veo en las fotos de esa época contemplo una mini versión de mi misma relajada, plena, feliz y muy coqueta. ¡Sin complejos!

¿Recuerdas tú también así a esta anterior versión de ti misma?, ¿A qué época pertenece?

Sólo unos años después ha llegado la preadolescencia y empezamos a “odiar” esas mangas bullonas, esos encajes y volantes y esos vestidos y faldas plisadas que nos hacen sentir demasiado pequeñas.

El terremoto de la adolescencia ha llegado y ansiamos impacientes el momento en que nuestro armario sea de nuestra potestad y tengamos total y completo control sobre lo que allí entra.

rescatala

La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces, puedo cambiar. (Carl Rogers)

 

De la adolescencia a la treintena se abre una etapa de relaciones complicadas con nuestro armario.

Pasamos demasiado tiempo delante de él. Buscamos encontrar aquellas prendas perfectas que nos hagan sentir bien. Nos comparamos…

Especialmente en la adolescencia, prácticamente, somos nuestra ropa. Ahora si nos juzgamos y juzgamos a otras por lo que llevan.

Empezamos a escuchar frases como: la gordita de la clase, la bajita, la de las gafas,.. mira lo que lleva esa puesto, no le queda bien, no pega, etc.

Por supuesto, tampoco nos olvidamos de juzgarnos a nosotras mismas. Pasamos delante del cristal de un coche y al ver nuestro reflejo hacemos una mueca de disgusto. Podría estar mejor…

 

Crecemos y el tiempo se va haciendo cada vez menor. Tenemos prisa… y, sin embargo, seguimos pasando demasiado tiempo ante ese mueble tan inofensivo tiempo atrás.

Tenemos que estudiar, trabajar, atender obligaciones pero no podemos olvidarnos de lucir de un modo adecuado sin olvidarnos de depilarnos, ir de compras, mantener a punto ropa de no muy buena calidad comprada en franquicias que nos obliga a seguir visitando el centro comercial a menudo.

En este ir y venir de obligaciones y autoexigencias, en este armario ya no queda casi nada de aquel mimo y amor con los que nuestra madre y familiares prepararon nuestra ropa de niñas.

Ya no es tan fácil encontrar ropa de tan buena calidad y, además de ello, nos hemos olvidado de tomar ese amor con que nos recibieron y mantenerlo en el armario.

 

Nos exigimos por encima de nuestras posibilidades hasta que, un día, decimos basta y nos encontramos con nuestra versión más primitiva.

Esa niña que llega a casa por primera vez y en algún lugar de su interior sabe ya que todo está bien, que no tiene que esforzarse para ser nada, que no se compara con otros bebés, que no se preocupa, se ocupa.

Esa niña que mientras crece sabe lo que quiere, lo que le gusta y lo que le sienta bien con total seguridad aunque no escoja su propia ropa.

En cambio se siente libre: de prisas, de modas, de escondites… No necesita disimular porque ya es perfecta.

En este punto de la historia volvemos juntas a ese pasado reciente. Es primavera. Subo la persiana y todo el cuarto se llena de luz.

Abro decidida la puerta de ese armario caótico y desordenado lleno de ropa que, en su gran parte no uso.

 

Necesito que algo cambie… Necesito volver encontrar ese amor a mi misma en el cajón. Empiezo por sacarlo todo.

Hago tres montañas:

  1. La ropa que no está en buen estado y voy a donar o tirar.
  2. La ropa que me gusta mucho, me sienta bien y siento que va conmigo.
  3. La ropa que no me gusta demasiado ni me hace sentir bien o la siento reflejo de lo que soy y a la que voy a dar una segunda oportunidad durante unos meses.

El segundo montón es ridículamente pequeño.

 

Ahora que estás dentro de mi casa, de mi armario y de mi alma quisiera preguntarte algo:

¿Alguna vez te ha pasado esto?

  • Ponerte delante de un armario lleno de cosas y decir que no tienes nada que ponerte.
  • Probarte medio armario y cambiarte 20 veces y, aún así, no sentirte bien con nada.

Si ha sido así te invito a preguntarme como yo hice ese día ¿Por qué pasa esto? Las respuestas podrían ir por aquí:

  • Porque te falta autoestima.
    Porque no has dedicado el suficiente tiempo a escucharte y conocer tu estilo y la ropa que más refleja tu personalidad.
    Porque te has dejado llevar por modas, opiniones de otros.
    Porque has primado la ropa barata de mala calidad con tejidos que no te hacen sentir cómoda o que se rompen enseguida.

 

¿Cómo te ayuda el minimalismo y la filosofía slow a solucionar esto?

  1. Planteándote tener un armario con menos prendas, de mayor calidad y más sostenible.
  2. Proponiéndote diseñar, poco a poco, un armario de ropa acorde con tu personalidad que refleje tu belleza interna, que te haga sentir cómoda y guapa.
  3. Invitándote a tener un armario más organizado en el que hay menos cosas.

Estos tres puntos, te conducen a lo siguiente:

  • Menos tiempo ante el ropero.
  • Espacios más despejados.
  • Más tiempo y espacio para lo verdaderamente importante.
  • Te sientes mejor por dentro y por fuera y cuidas el planeta.
  • Tu relación contigo misma y tu modo de verte comienza a cambiar y, por tanto, también lo hace tu manera de relacionarte con el resto.

¿Ves hasta qué punto esta historia es importante en tu vida?, ¿Te das cuenta?

 

¿Está el minimalismo dentro de ti?

Seguro que has escuchado hablar mil veces de esto del minimalismo ¡Está todo por todos lados! Sin embargo esto no es lo importante.

Lo importante es que te preguntes si está también dentro.

Te propongo que antes de comenzar a experimentar el minimalismo y la vida simple te pares a tomar un café contigo misma y te hagas las siguientes preguntas:

  1. ¿Por qué quieres simplificar tu vida?
  2. ¿Qué te está molestando de tu estilo de vida actual?
  3. ¿Cuáles son tus objetivos, motivaciones y metas?

 

Para mi es importante transmitir a mis lectoras que todos y cada uno de los consejos y propuestas que ofrezco en el blog y en mis productos, están pensados para ser implementados, poco a poco, de manera progresivas a lo largo de meses y años.

Así ha sido en mi propio caso y sigue siendo.

No es que este pensado así es que está en nuestra propia naturaleza que las cosas sucedan a su ritmo y respetando los tiempos adecuados. Así que no tengas prisa. Este es un camino para ser disfrutado. No te obsesiones con la meta. Y ahora mi propuesta:

 

Te invito a llamar a tu niña interior para que rescatéis juntas todo ese amor que había dentro de tu armario cuando eras pequeña

¿Y cómo puedes hacer esto? Hay mil maneras distintas. Estas son mis propuestas para el reto #rescatala número 1.

 

1. La puerta se abre y la niña aparece.

La próxima vez que abras tu armario para vestirte visualiza a esa niña. Cierra los ojos si hace falta, párate un momento, mira una foto si es necesario.

Recuerdate en ese mejor momento de tu infancia en que te mostrabas segura y relajada ante la ropa. ¿Recuerdas que sentías cuando todo era mucho más simple, cuando no te juzgabas o exigías parecer nada ni parecerte a nadie?

Ahora elige la ropa que esa niña que fuiste se pondría hoy. Juega a adivinar que le gustaría a ella de todo el armario y vístete para situarte ante el espejo. 

Una vez allí pregúntate que sientes, cómo te ves. ¿Necesitas mirarte con más amor? En ese caso te propongo el primero de los recursos: este vídeo. Cinco minutos ante el espejo que te cambiarán por dentro. Míralo ahora…

¿Qué has sentido al verlo?, ¿Tú también te has puesto capas? Está todo dentro pero no lo puedes sacar porque no es fácil como dice la chica de la escena que acabas de ver pero no imposible.

Este reto es una oportunidad para hacerlo.

 

2. Antes todo era simple. ¿Por qué no puede serlo ahora?

 Porque hemos puesto infinidad de capas de juicio entre nuestro aspecto y nuestra verdadera naturaleza: la de la niña. Lo complicamos en el momento en que dejamos de mirarnos con sus ojos.

Quizás necesites cortar ese discurso mental desmotivador con la acción. La acción aleja el miedo y nos empuja hacia nuestros sueños.

En esta segunda propuesta te invito a abrir de nuevo tu armario y escoger ese conjunto de prensas que te hagan sentir más tú misma, más cómoda, más guapa (por dentro y por fuera).  

¿Te cuento en que consiste mi armario capsula veraniego? Cuatro pantalones estampados y fresquitos, dos faldas pantalón cortos, 10 blusas / camisetas, cuatro vestidos, una chaqueta y una rebeca, tres pares de zapatos, tres camisones, dos bikinis y dos monos.

¿Sabes una cosa? De las prendas que te he citado más de un 80% son nuevas adquiridas justo ayer porque he aumentado una talla y porque a mi armario le hacía falta un buen lavado de cara.

Si vas a pasarte varios meses vistiendolas a diario no es una buena idea usar prendas con las que no te sientas cómoda. Tienes que emplear una tarde o varios días: un poquito de tiempo en deshacerse de lo que ya deba salir de tu armario y dejarlo listo para la nueva temporada.

Si hace falta piensa incluso con que vas a conjuntar cada parte y crea equipos posibles. El objetivo: que las horas ante el armario se reduzcan para emplear tu energía en otra cosa. ¿Recuerdas? Así comenzaba la historia de tu armario que te he contado al principio.

Si en estos momentos no tienes tiempo o energía para realizar todo el proceso paso a paso con el tiempo y la consciencia que requiere puedas optar por una revisión previa para, al menos, entrar en contacto con esta idea en verano.

Simplemente, escoge un máximo de 33 prendas y ya pensarás que hacer con el resto de ropa. Gáardala en una caja o cajón hasta que encuentres un momento mejor.

Si por el contrario ya has comenzado a practicar el minimalismo y te atreves con ello, sigue explorando posibilidades y no te olvides de venir a contarnos.

El segundo recurso que te dejo es el post en el que cuento como comencé por primera vez a participar en el Proyecto 333. Ha llovido mucho desde entonces. ¡El post es de 2013!

Espero que te sirva para hacerte una idea de mi mentalidad entonces y espero también que, si te apetece, te unas al boletín para que sigamos hablando de minimalismo y pueda contarte a lo largo de todo el curso mis cambios al respecto. Es posible implementar todo esto, con tiempo. Es todo lo que necesitas. Si te saltas pasos no funcionará. Si te obsesionas tampoco.

 

3. Despertando a otras niñas interiores. ¿Estáis ahí?

La tercera de mis propuestas es que hagamos de este viaje junto a nuestras niñas una aventura de verano colectiva. Serán nuestras particulares “Vacaciones Santillana” divertidas. 

Puede que no todo sea divertido, a veces, será simplemente revelador, esclarecedor, nos hará ser conscientes de cosas que arreglar pero siempre podemos recibirlo como algo nuevo, un aprendizaje para crecer. Compartirlo con otras lo hará más significativo.

Estas tareas de verano consistirán, con este y los retos que vendrán, en despertar a las niñas interiores de otras mujeres, las que tú quieras: del mundo off line y on line.

No adelantemos acontecimientos. A medida que las rescatemos. ¡Ya veremos que pasa! Estoy segura que vamos a sorprendernos. Ojalá tanto como esta adorable niña ante este tren. 

A lo mejor son mis pasajeras sin prisa las que van a bordo.

Recuerda que a partir del reto dos los recursos extra sólo estarán disponibles para suscriptores pero podrás ir allí a verlos. Es mi manera de premiar a los pasajeros que dedican un poquito de su tiempo a viajar conmigo en la estación.

¿Subimos?

Para terminar te dejo esta carta a tu niña interior que tuve la suerte de compartir hace un par de semanas con los oyentes de Canal Extremadura Radio en el programa “Los Sábados al sol”.

Cuando una periodista no se aleja de esa niña surge la “radio lenta” con propuestas tan hermosas como las que nos hace Chus García en la radio cada fin de semana.

 

¿Te animas a unirte al reto #rescatala? ¿Comenzamos ya?

Para recibir los recursos extras rellena este formulario y serás dado de alta en mi lista de correo. Si ya eres suscriptor no hace falta que hagas nada para recibir el material semanal. ¡Ya estás dentro!

Para comenzar a crear post con los resultados de este experimento – siéntete libre de hacerlo del modo en que prefieras – crea los post que quieras y difunde con el hastag #rescatala en cualquier red social.

Si te apetece comentar la “jugada”, nunca mejor dicho entra en el grupo de facebook para hacerlo aún más visible. Contaré con la participación de otras bloggers que sacaran a su niña a pasear para divertirnos juntas.

No lo olvides: este es un reto para liberarte, dejar de juzgarte y reencontrarte con la ligereza y seguridad de aquella niña que fuiste. Es un placer que estés aquí.

niña interior

Cómo ser blogger y slow sin morir en el intento

slow blogging

 

La normalidad está sobrevalorada

¿No crees? Sin embargo últimamente me he dado cuenta de que mucha gente se pasa la vida llevando por bandera uno u otro estado: orgulloso de ser “normal” o de ser “diferente”. La realidad es mucho más sencilla de la forma en que te etiquetes o te etiqueten.

Cuando pasa el tiempo te das cuenta que absolutamente todos tenemos algo que nos hace auténticos y que esa es nuestra verdadera naturaleza aunque a veces se esconda entre capas de convencionalismo. Ajustarse a unas normas o cánones te hace la vida más fácil ¿o no? pero no siempre te convierte en alguien más feliz.

A veces supone traicionarse a uno mismo aunque no siempre seamos conscientes. Otras veces, la norma coincide con lo que queremos y en ese caso si tiene la capacidad de hacernos vivir con plenitud. Ni todo es blanco, ni todo es negro y, por supuesto, tu postura y manera de vivir es sólo una decisión tuya, ni mejor ni peor que la de el de al lado, fruto de tus propias circunstancias. vivencias y experiencias.

Partiendo de esta base de respeto al otro no hay ningún problema en explotar al máximo ese lado auténtico que será una de las claves esenciales para conseguir aquello que te propongas. Hay algo que simplifica mucho las cosas: la confianza.

Creer en ti misma es la clave esencial para conseguir llevar a cabo retos tan grandes y tan poco convencionales como, por ejemplo, ser emprendedora y, a la vez, slow y minimalista.

 

¡Pero si tener un blog es lo menos slow del mundo!

Si hay que ser una mujer orquesta, si hay que pelearse con la tecnología día sí y día también, si no tienes unos ingresos fijos, si hay que enfrentarse a retos tan estresantes como salir continuamente de tu zona de confort, hablar en público, trabajar en casa y organizarse para no mezclar toda tu vida personal con la profesional…

Si no vendes hay que pagar las facturas y si vendes ¡tienes que hacerte autónoma! ¿Acaso hay creatividad, concentración e inspiración que resista a la necesidad de ser una blogger organizada, tecnológica, efectiva, legal, multitarea, etc?, ¿no es literalmente imposible ser minimalista en un mundo digital repleto de boletines, tutoriales, post y recursos casi infinitos sobre blogging?

¿Cómo me quedo con lo importante sin dejar de estar formada y al día pero sin que tanto contenido me despiste del verdadero objetivo que es: crear, aportar valor, vender, ofrecer una solución, compatir mi mensaje con otras personas que transiten por mi mismo camino?

En estos tres años he pasado por todas estas preguntas y la respuesta he llegado en forma de pausa. Parar me ha permitido salir de esta rutina vertiginosa y dedicar tres meses a desconectar de esa visión de la realidad y coser nuevas creencias con el hilo de la confianza.

 

Si tu autoestima no funciona tampoco lo hará tu blog

El problema es que la auto estima es un concepto tan trillado que sólo escucharlo da hasta pereza ponerse con ello. Además nos preguntamos ¿y qué tiene que ver esto con ser blogger? La visión sobre este tema cambia tal y como me ha enseñado Fernanda del blog Había una vez una mujer, cuando comprendes que la autoestima no es más que el auto concepto que tengas de ti misma, la manera en que te ves, forjada primero en la niñez e influida por lo que los demás te dicen y en la edad adulta por tus propias experiencias vitales.

¿Qué que tiene que ver esto con ser blogger y hacer de este tu medio y tu estilo de vida? Pues tiene que ver todo. Porque los demás sólo te verán como una blogger profesional cuando tú empieces a verte como tal. Eres un profesional del blogging desde el momento en que te formas y comienzas a dedicar tu tiempo a transformar tu pasión en tu profesión.

Lo eres aunque aún no generes los ingresos suficientes, aunque trabajes en pijama, aunque no sepas explicar muy bien a los demäs qué haces o cómo funcionan las reglas de la blogosfera. El territorio es nuevo pero no estás jugando. Estás trabajando.

Para seguir explicando la importancia del desarrollo personal y las emociones te dejo con esta pregunta…

 

¿Qué tienen en común las slow bloggers que consiguen lo que persiguen?

Pasión. Una o varias pasiones, algo sobre lo que podrían estar creando durante años sin aburrirse. En algunas ocasiones, muy conectado a los deseos y hábitos de infancia. El proceso para encontrar tu pasión, a veces es fácil, otras hay que dedicar un tiempo a ello. Es mejor hacerlo y no poner toda nuestra energía en el tema o proyecto equivocado. Merece la pena escucharse antes.

Auto Confianza. Creer en sí mismas y en su proyecto es vital para llevarlo a buen puerto. Por eso, de nuevo, es importante tomarse un café o muchos con una misma y ponerse en marcha para mejorar este aspecto. Tú eliges la manera: leer, viajar, charlar, hacer un curso, salir de tu zona de confort, mejorar con la acción, perderte durante unos meses, compartir en grupo, etc. Cuando crees en ti misma eres capaz de expresar alto y claro aquello en lo que crees y compartirlo con otros.

Paciencia y perseverancia, poniendo foco en lo que tienen y no en lo que le falta. ¡Huyen a toda velocidad del perfeccionismo que les ancla en la inacción! El “podría estar mejor” es el mayor enemigo de tu proyecto emprendedor y te mantiene paralizada y bloqueada. Por no hablar de lo que el mundo se está perdiendo por no considerarlo suficiente. ¡Sal del círculo vicioso!

Aceptar el lado menos bueno del principio.  Y esto pasa por aceptar que hay que currarselo mucho, lo que no quiere decir obsesionarse o dejar de vivir sino organizarse, poner foco y claridad mental en cada actividad no dejándose vencer por el desaliento. 

Visión de futuro. Mirar las cosas en perspectivas durante un largo periodo de tiempo es una buena opción especialmente cuando estamos en el principio. No dejes de visualizar hacia donde vas. No te anclas sólo en este momento o lo que es lo mismo ¿por qué soñar en pequeño cuando puedes hacerlo a lo grande? Eso sí, no olvides que tu mayor sueño puede ser algo sencillo. No todas queremos ni aspiramos a lo mismo ni existe un sólo concepto de éxito.  

Autenticidad. Esto conlleva muchas cosas: honestidad, transparencia ante el lector, darse a conocer sin miedo, generar confianza, empatizar, conectar. 

 

He incumplido muchos de los requisitos para ser una slow blogger

Por eso estoy aquí. Porque quiero lanzar un mensaje de imperfección a otras bloggers. Porque en estos tres años y pese a la buena respuesta de las lectoras y clientas no siempre me sentía lo suficientemente segura ante mi proyecto.

Yo también he sido incoherente. He hablado de vida slow y he dejado que mi pasión absorba todas mis horas. Yo también me he organizado mal, he carecido de un sistema.

Yo también he tenido miedo a la venta, he puesto un precio inferior al que mis productos se merecían, he llenado mi mente de demasiada información, he dejado de sentir inspiración y he notado que mi creatividad se bloqueaba, qua ya no sabía sobre que escribir, que me agobiaba dar consejos, que quería ser coherente y a veces no lo era.

Yo también me alejé durante un tiempo de lo esencial y olvidé que no quería ser una blogger sino una slow blogger, que mi proyecto es importante pero que mi blog sólo funciona si yo funciono.

 

Lo que he aprendido en mi tiempo de pausa

Lo que he aprendido en mi tiempo de pausa es que todas necesitamos que alguien nos diga:

Eres única, debes respetar tu propio ritmo o no funcionará.

Tu blog no tiene que ser perfecto sino auténtico.

Nadie va a exigirte ser la mejor diseñadora, escritora, fotógrafa, disponer de los mejores plugin, aplicaciones, … tener el boletín mejor diseñado del mundo, grabar vídeos perfectos, crear siempre post hípicos,… La persona con mayor capacidad para criticarte duramente y hablarte mal exigiendote algo que tú nunca exigirías a otros eres tú misma.

He parado tres meses para dedicar un 80% del tiempo a crear. Sólo a partir de un curso, libro o taller creado con consciencia, inspiración, ganas y en el que combinas a partes iguales tus aprendizajes con tus propias experiencias, vas a poder desarrollar un proyecto en el que todo esté conectado. Creo que es mejor parar y emplear tu tiempo en crear algo bueno para que, a partir de aquí, todo desemboque en la misma dirección.

Esto te da claridad de ideas y coherencia en todas tus acciones posteriores. Primero crea, luego perfecciona y promociona. Si haces todo mezclado caes en la tentación de estresarte o bloquearte antes de tiempo.

Por eso no ha habido grandes cambios en la nueva etapa salvo el diseño y algunas cosas más. Mi mayor cambio ha sido trabajar con mis creencias limitantes y observar estos tres años con objetividad para a partir de mi propio aprendizaje, volcarlo todo en un curso de slow blogging que pudiera ayudar a otras bloggers que como yo tengan un punto de vista diferente sobre el emprendimiento y la vida.

 

Modelar y admirar a otros está bien pero no te olvides de escucharte a ti misma

Porque sólo tú sabes que quieres contar al mundo y sólo podrás aportarlo si te libras de todas esas auto exigencias, miedos, creencias limitantes,… todas esas capas que te han empujado a formar parte de una carrera de fondo para conseguir estar a la altura. ¿A la altura de qué o de quién?

Por favor, simplifica.

  1. Escuchate mucho, decide de qué quieres hablar, detecta tu pasión.
  2. Piensa que te da miedo o pereza y pon remedio: la tecnología, la venta, el papeleo legal, etc.
  3. Formate en blogging pero no olvides que no funcionara sin seguridad y confianza en ti misma.
  4. Investiga, explora y crea con pausas para inspirarte y motivarte. Para escribir y crear hay que vivir.
  5. Crea un producto primero. Después planifica un alto porcentaje de tus acciones en internet en torno a sus contenidos.
  6. Pon una fecha límite a tu producto o al estreno de tu blog y lánzalo esté como esté.
  7. Ahora dedicate a promocionarlo y compartirlo en comunidad. ¡Disfruta del proceso!
  8. Sólo en este punto empieza a mejorar y perfeccionar poco a poco, con las idea claras, el foco puesto en lo importante y disfrutando tanto de tu vida como de tu blog.

¡Sigue disfrutando del proceso!

respira y bloguea

 

Únete a la comunidad de slow blogging

¡Ya hemos arrancado! He creado una comunidad gratuita en facebook para todas aquellas bloggers que se sientan identificadas con esta filosofía. Ya hay varios vídeos subidos y la semana próxima habrá una nueva página en la web donde podrás, si te apetece, descargarte el logo identificativo de las slow bloggers para ponerlo en tu blog y podrás leer el manifiesto.

Si quieres empezar ya a formarte a nivel técnico y emocional con un grupo de mujeres como tú, escribeme un correo a universoflowblog@gmail.com o a mamen@emprenderslow.com y te mandaré toda la información sobre el curso que se estrenará en unos días.

Si te apuntas ahora podrás disfrutar ya de todos los contenidos creados para el curso “Cocina tu blog” y podrás comenzar en modo verano y más relajado para empezar a recibir contenido nuevo en septiembre. Sólo entonces empezarán a contar los 6 meses de suscripción a la comunidad privada. ¡Te regalo el verano!

Mucho más información en el correo o la semana próxima en la web. Si quieres acceder al curso con el descuento especial suscriptoras únete aquí.

Y para terminar, una conclusión: un blog no debería ser una carrera de obstáculos sino un sendero de aprendizaje y crecimiento personal y profesional. Por eso, para y reflexiona para ver hacia dónde te estás dirigiendo y si el precio a pagar es tu propia salud o equilibrio emocional, reconduce el rumbo junto a nosotras. ¡No estás sola! 

Despedida para un comienzo

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Para comenzar esta nueva etapa comparto en abierto la carta que he escrito para mi suscriptores. ¡Es un placer volver a estar aquí!


Hace más de 3 meses que mis pies no pisaban el suelo de la estación: este lugar al que he acudido cada noche durante casi 3 años para compartir contigo un viaje que ha estado a punto de llegar a su fin. Necesitaba un tiempo para hacer balance y mi conclusión fue hacer borrón y cuenta nueva por muchos motivos de los que te hablaré en esta nueva etapa. Tengo tanto que contarte que tendré que hacerlo poco a poco…??Mi decisión ha dado un giro en los últimos días y me ha sido imposible abandonar mi club y todo lo que en él hemos vivido.

Me siento muy feliz de comunicarte que finalmente nuestros viajes van a continuar, que vuelvo con fuerzas renovadas y muchos nuevos contenidos fruto del trabajo creativo y que he disfrutado a tope de estos meses.¿Sabes que tenía preparada para vosotros una carta de despedida? La escribí hace un tiempo, como capitulo final de mi libro “Cartas lentas para viajeras interiores” y le dediqué mucho tiempo. Refleja perfectamente todo lo que quería decirte para despedirme de ti.

Y como en cierto modo nos despedimos aunque tan sólo sea de una etapa he decidido empezarla envíandote esta carta. Será la que marque la nueva etapa del camino desde ahora. Antes de dejarte con ella me complace regalarte la primera edición de una revista especial que he preparado sólo para mis suscriptoras.


EL CLUB

 

¿FIN DEL TRAYECTO?
 

Querido pasajero:

No se si este viaje ha sido más o menos real para ti pero, de un modo u otro, creo que estarás de acuerdo en que ha sido un viaje necesario.

Vivimos en una de las etapas de la historia con más posibilidades y avances. No hay límites para nuestro crecimiento. Nunca antes hemos tenido acceso a tantos conocimientos abiertos y libres y tantas opciones para aprender, construir el trabajo de nuestros sueños, viajar, conocer otras culturas, disfrutar del arte, el ocio, la familia, la vida. Pese a esto mucha gente siente que le falta algo…

Desde mi humilde experiencia creo que el problema, en muchas ocasiones, está en un alejamiento del ser, hasta tal punto que hemos asumido como normal que nuestro estado natural sea vivir en piloto automático.Trabajamos día y noche sin pensar en el descanso del cuerpo, comemos cualquier alimento que nos apetezca aunque no sea sano y pasamos tantas horas sentados que subir tres pisos de escaleras nos parece demasiado.

Tenemos prisa porque hay que tenerla, porque no podemos permitirnos parar, porque solos ante nosotros, en silencio y sin nada más emergerían nuestros miedos. En un mundo en el que predomina lo virtual, solemos relegar nuestros sentidos a un segundo plano. Las pantallas se interponen entre nuestros ojos y el mundo que nos rodea, de forma que no es imposible percibir y emocionaros con su belleza. Pero si hay algo que nos aleja de la paz interior por encima de todo es ese hábito colectivo de no vivir en el momento presente, algo que es ya un privilegio de unos pocos pero sin lo que es imposible vivir plenamente.

Para arreglarlo nos gastamos dinero en psicólogos, libros, cursos, coaches, sin darnos cuenta, que todo esto sólo será efectivo tras permitirnos ese tiempo previo para escucharnos, conocernos, tomar un café con nosotros mismas, tomar decisiones, dejar de quejarnos y conocer nuestras creencias limitantes para, sólo a partir de aquí, poder cambiarlas.La forma en que te hablas, la posición de escasez o abundancia en que colocas a tu mente y la decisión de vivir desde la responsabilidad o desde el víctimismo definen tu vida en el presente y también en el futuro ya que ese futuro es tan sólo un reflejo de la manera en que vives hoy.Si a menudo te sientes cansada, carente de energía o bloqueado párate a reflexionar sobre todo esto, por favor. Solemos echar la culpa al trabajo, al estrés, a los demás, a los compromisos, a la falta de tiempo pero el verdadero motivo no es ese.

Vivimos en un permanente estado de excusas que nos impiden lanzaros plenamente al mundo.Nos decimos: aún no puedo hacer lo que quiero. No puedo permitírmelo. Lo haré cuando tenga independencia financiera, cuando tenga más estabilidad laboral, cuando sea capaz de gestionar mejor mis emociones, cuando aprenda a organizarme mejor, cuando me case, cuando tenga hijos, cuando mis hijos crezcan, cuando me jubile…

¿Hasta cuando vamos a seguir engañándonos? ¿Cómo podríamos vivir más despiertas para darnos cuenta de que todo eso no es más que una trampa? ¿Qué tendría que pasar para que empezáramos a hablarnos mejor, a exigirnos menos, a sentirnos más creativas, relajadas, enérgicas, alegres o vitales? Confío de corazón en que el recuerdo de estas noches a bordo de mi tren de lentitud te ayuden a afrontar con entusiasmo una nueva etapa.

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Deseo que cuando cierres la última página de esta etapa y pongas un pie sobre el andén te lleves de vuelta a casa el calor de los tés que hemos compartido y de las personas que te han acompañado. Espero que guardes en tu maleta la belleza de los paisajes que hemos visitado y la fuerza y valentía de los personajes que hemos conocido. Espero que pesen y ocupen tanto que te obliguen a desprenderte de algunas de tus excusas, quejas, juicios o creencias limitantes.

No abandones a su suerte en la estación a tu niña interior. Llévala contigo y recurre a ella siempre que sientas que tu mente de adulto se complica demasiado. Será la mejor consejera…No olvides nunca quién fuiste. No olvides nunca que tienes derecho a hacer lo que amas, a ser tu misma, a equivocarte, a disfrutar sin culpas del placer, la belleza y la felicidad de la vida.??Comprométete contigo misma, date de una vez por todas una nueva oportunidad. Despréndete, suelta, di ya basta y mírate con otros ojos.

Si alguna vez te flaquean las fuerzas y vislumbras este viaje como algo muy lejano o irreal recuerda que detrás de estas líneas las mujeres que han compartido y sentido esta lectura y yo somos muy reales.??Comparte cafés de verdad con otras pasajeras sin prisas o búscalas en los lugares más inesperados. Estarán en el lugar que menos te lo esperes: en una canción, un libro, una conversación o un momento especial. Para terminar te dejo este maravilloso párrafo de Lola Mayenco sobre el increíble poder de lo pequeño:

“Enriquece tus platos con hierbas, semillas, vainas, pistilos, pétalos y?aguas florales. Extiende una hamaca bajo los árboles y túmbate con tus?hijos a disfrutar de una noche estrellada. Saborea ese pedazo de tarta de?chocolate, apura tu copa de cava e inhala lentamente el perfume de?quienes te acompañan. Ama tu cuerpo, ama otros cuerpos y hazlo con alegría y la responsabilidad de quien sabe que está dando un paso previo fundamental para amar el universo. Nunca subestimes el poder de lo pequeño, bello y lento. Estará ahí esperándote siempre que quieras. La pantalla se apaga, el tren cesa la marcha y los sentidos se despiertan. Hemos llegado pero esto es sólo un hasta pronto.

¿Seguimos caminando?

Te mando un abrazo enorme pasajera.Gracias infinitas por estar.

Mamen


lavanda

La magia del orden. Aplicando en casa, paso a paso, las enseñanzas de Marie Kondo.

Fotos: postales hogareñas en la mirada slow de Albahaca Fresca.

 

Hace unos meses publiqué mi primer vídeo en el canal de you tube. Me ha pasado algo bastante curioso y es que pese a que tan sólo hay cuatro vídeos subidos, uno de ellos sin apenas promoción ha sido muy visitado.  

El segundo vídeo más visto ha sido reproducido 1.119 veces así que mi sorpresa fue mayúscula cuando hace unas semanas Lucía Terol de Sencillez plena me comunicaba que el vídeo sobre la forma en que aplique en mi propia casa las enseñanzas del método propuesto por Marie Kondo, en el libro La Magia del orden superaba ya las 67.000 visitas.

Observando este dato en un canal como el mío que acaba de arrancar y al que apenas he subido material es fácil darse cuenta de lo atractivo que resulta el tema. Nada fuera de lo normal si tenemos en cuenta que uno de los grandes ladrones de tiempo de nuestra época es la acumulación de objetos.

Parece algo que se va produciendo de manera progresiva e inconsciente pero llega un momento en que estos objetos no sólo te ganan terreno a nivel material sino también emocional restándote incluso energía. Por eso todos en algún momento necesitamos hacer esta limpieza.

Está más que demostrado que despejar el espacio físico despeja también el mental pero es que además Marie Kondo pone especial hincapié en el factor espiritual o emocional haciendo dos grandes divisiones: los objetos que te proporcionan alegría y los que no.

 

¿Puede parecer algo demasiado simple o “new age”? No lo se. He leído algunas opiniones de este tipo pero como siempre me quedo con el resultado de mi experiencia propia. 

El resultado es que cinco meses después mi casa sigue bajo control. Evidentemente no tan perfecta como la dejé en el vídeo pues al fin y al cabo una casa es un espacio vital que fluye con nosotros y se mueve a nuestro ritmo. No podemos pretender mantenerla como una casa de revista y es cierto que cada pocos meses hay que hacer un nuevo repaso a fondo pero la base ya está perfectamente clara en tu cabeza y el esfuerzo, una vez implantado el método por primera vez, es pequeño.

En vista de la acogida de este vídeo en el que no te dejo ni un sólo rincón de cada por mostrarte y te presento, paso a paso, cómo ponerlo en marcha (trucos propios incluídos) he decidido transcribirlo al completo y transformarlo en post para que pueda seguir ayudando a todas las que queráis poner como yo fin, de una vez por todas, a años de desorganización. 

Como ya han pasado cinco meses añado además la manera en que el proyecto he evolucionado y los cambios que ha habido desde entonces. 

Si te animas a ponerlo en marcha, por favor, ¡cuentame!

Si tienes dudas o quieres compartir conmigo tu experiencia escribeme a universoflowblog@gmail.com o únete al grupo de facebook.


 

 

1. Las categorías.

He pasado toda una semana organizando mi casa siguiendo las instrucciones de este método. Marie Kondo propone recuperar todas las pertenencias que hay en tu casa y finalmente quedarte solamente con aquellas que te inspiran alegría. Nos propone hacerlo organizando todos los objetos de casa en cinco categorías:

1. Ropa.

2. Libros.

3. Documentos.

4. Variado o Miscelánea.

5. Objetos personales de valor sentimental.

¿Por qué hace esta clasificación? Marie Kondo sostiene que esta clasificación va de menor a mayor dificultad, de tal manera que nos va a resultar más fácil deshacernos de una camisa que de una carta o una foto.

 

2. La parte emocional ¿Objetos o emociones?

Marie Kondo propone que cada objeto que vayas a decidir quedarte o eliminar  pase antes por tus manos. Plantéa hacer un pequeño ejercicio de reflexión con cada uno de ellos. Cada objeto te va a llevar a una persona, a un lugar o a un recuerdo y a partir de ese momento si realmente ese objeto, esa prenda de ropa o esa carta ya ha cumplido su función te quedarás con esa emoción pero dejarás ir su parte física sin ningún tipo de culpabilidad.

 

3. Un lugar para cada tipo de objetos. Ordenador con efectividad.

El método KonMarie te propone hacer todo este proceso seguido.

Ella plantea: “ordena bien una vez y tendrás tu casa organizada para toda la vida”. No esperes grandes secretos para este método. Lo que más me gusta de él es su sencillez. Lo que ella nos propone es, simplemente, diseñar un lugar para cada grupo de objetos. Parece algo sencillo ¿verdad?

Pero piensa en cómo están los objetos divididos en tu casa. En mi caso tenía, por ejemplo, las libretas en distintas ubicaciones: el estudio, mi cuarto, el salón. Había tijeras en uno y otro sitio. En la cocina no todos los objetos seguían este criterio de clasificación por tipo de objetos. Así podría seguir con un montón de ejemplos.

Tal y como podéis ver en el vídeo he seguido el método a rajatabla y he conseguido ubicar cada grupo de objetos en un lugar de casa. Al cabo de una semana no hay ni un solo objeto que vea fuera de lugar que no sepa exactamente dónde ponerlo.

Esto de que cada objeto tenga su sitio da bastante tranquilidad porque la mente no tiene que pararse a procesar donde va a ir colocado. Si lo haces y lo mantienes te va a segurar tener tu casa como siempre has querido tenerla.

 

A. La ropa.

En cuanto a la ropa ya había reducido bastante siguiendo el método de Valentina. El proyecto 333 del que ya os he hablado en el blog que propone tener 33 prendas en tu armario para los próximos 3 meses. Aun así a pesar de haber participado en el proyecto, hacerlo cada estación y no tener demasiado ropa en el armario aún notaba que tenía cosas que no iban demasiado con mi estilo o que no me hacía sentir bien del todo.

En el caso de esas prendas he aplicado el método KonMarie y he dejado solamente la ropa que veis en el minuto cinco del vídeo. He utilizado dos cajones para colocar tanto pantalones, como camisetas, como rebecas. En ningún momento se arruga.

El resto del armario lo he dejado para la ropa de mi chico. Únicamente he ocupado una pequeña parte del armario para la ropa que no se puede doblar según este método que os cuento como por ejemplo cazadoras o chaquetas.

Los zapatos de momento los ubico en una pequeña cesta detrás de la puerta. Esto fue en verano y en otoño – invierno uso más zapatos así los pares extras que no me cogían aquí los coloqué bajo la cama.

 

B. Los libros.

Anteriormente ya había realizado el proceso de deshacerme de los que no eran importantes. Prácticamente me quedo con los libros que son útiles para mi profesión o desarrollo personal, con los de cocina y otro tipo de libros que son especiales para mi. No suelo quedarme con novelas que ya he leído.

 

C.  Miscelánea.

C.1 Salón.

En el salón, a través de las imágenes, podéis ver igualmente como he aplicado este mismo método.

  • Hay un cajón lleno de objetos de papelería.
  • Hay otro cajón para objetos tipo herramientas, bombillas.
  • En otro cajón he guardado todos los objetos del botiquín.
  • En otro cajón he guardado velas, cremas de masaje y algún otro objeto.

Las mantas de sofá que antes no guardada las he destinado dentro de uno de los armarios del salón. Esta opción terminé por cambiarla y ahora las doblo y las coloco en una silla en el salón porque en invierno las usamos mucho y no tenía mucho sentido mantenerlas tan guardadas en este tiempo. Cuando llegue el calor las volveré a ubicar allí.

He tratado de despejar de la vista los máximos objetos posibles. En el vídeo podéis ver con más detalle el interior de cada armario y otros objetos, como las llaves ubicadas todas junto a la puerta en un portallaves híper sencillo que nos salvó la vida. Nada más entrar las colocas y nunca se pierden.

 

C.2 La cocina.

En la cocina he ubicado en un cajón muy amplio la comida dulce y en otro la salada. Una modificación que he hecho con respecto al vídeo ha sido dedicar una puerta extra de la cocina a los alimentos porque el cajón se me quedaba pequeño y hacía que a veces no estuviera lo suficientemente organizado y visible.

Algo que me ha resultado de mucha utilidad es poner todos los alimentos posibles dentro de tarros o cajas: cola cao, cafe, leche de almendras en polvo, semillas, frutos secos, harinas, etc.

Todos los objetos que he podido sacar de la bolsa para incorporarlos a un tarro en el cual he pegado una pequeña pegatina con el nombre del producto y la fecha de caducidad.

Ahora todo está mucho más organizado y al abrir el cajón puedo ver de un solo vistazo que es cada cosa. De este modo se evita completamente que, por ejemplo, cada vez que abres una bolsa con harina, semilla o azúcar se caiga algo. Es infinitamente más cómodo.

Otro truco ha sido colocar las hoyas, cazos y sartenes en dos cajones diferentes. Antes lo tenía todos en un solo cajón de los grandes y se mezclaban y desordenadas con más facilidad.

Algo que me ha sido de mucha utilidad ha sido destinar una caja dividida en compartimientos a la que no daba demasiado uso y en la que sólo tenía algunos pañuelos y cinturones, para colocar los tapers. Son unos de los objetos que más dolores de cabeza me han dado en la cocina. Tampoco conseguía mantenerlos ordenados. Es mucho mejor comprar tapers que sean todos iguales de manera que podremos colocar uno dentro de otro con todas la tapaderas encima y después colocarnos en cada compartimento de la caja que he metido dentro de un cajón.

He cogido todos los objetos pequeños de la cocina que no solía usar a menudo como el sacacorchos o las herramientas para cortar queso los he metido todos en una caja y los he colocado en un sitio accesible pero no se mezclan con los objetos y utensilios que utilizo de manera diaria.

Por otro lado he colocado todos los paños de cocina doblados tal y como plantea Marie Kondo hacerlo con la ropa en los cajones.

 

C.3 El estudio y el baño.

  • Me he deshecho de muchos cd,s y dvd,s.
  • He despejado la zona del escritorio.
  • He dejado la zona para el descanso o relax despejada. Me costaba mantenerla así. Siempre había aquí encima ropa doblada o alguna otra cosa.
  • El cajón principal del escritorio lo he usado únicamente para documentos importantes y ratón.
  • Los libros de mayor consulta y documentos a mano. He usado cajas para objetos que no quiero que se vean como cables, objetos de otras temporadas, etc.
  • He dejado el baño despejado manteniendo sólo los productos imprescindibles.
  • He usado una cajonera para guardar objetos pequeños: horquillas, cuchillas, etc.

 

4. ¿Y qué pasa con los demás?

Marie Kondo no recomienda presionar a otras personas con el método. Cuando tu pareja o la personas que te rodéame empiecen a ver este método de organización ellas solas se van a ir contagiando de las ganas de aplicarlo.

No seas muy estricta en la forma en que los objetos de las personas que viven contigo te afecten o te estresen mentalmente. Creo que es importante que si una casa es de dos personas esa casa refleje la personalidad de ambos.

Si hay objetos o tu pareja colecciona, por ejemplo como me pasa a mi con la mía, figuras u objetos que no van del todo con tu estilo déjalo libremente ocupar su lugar en la casa y que aprende también a amar los objetos que a él le hacen feliz o son importantes.

 

5. Conclusión.

Después de aplicar este método me he desecho de 12 bolsas de basura y eso que pensaba que ya nada sobraba en casa.

La tranquilidad de tener una casa organizada como siempre has querido y además repleta de los objetos que más energía te transmiten no tiene precio.

Agradece cada objeto que ha pasado por tu vida, deshazte de aquellos que ya han cumplido su ciclo si ya no lo necesitas y fluye. ¿De eso se trata no?

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Tiempo para nosotras. ¡Por fin!

basta

Saca la basura. Es cualquier cosa que te distraiga de lo único que realmente importa. Este momento, aquí y ahora. Cuando por fin logres vivir el presente te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces. El guerrero pacífico.

 

¿Quieres POR FIN ponerte a meditar en serio? Leo esta frase en el blog de Lou, paro y siento como resuena en mi cabeza. No puedo evitar abrir el blog y ponerme a escribir sobre ella pero, sobre todo no puedo evitar mantener en mayúsculas esas dos palabras. POR FIN. No me importa en absoluto que ese por fin rompa la estética de este texto porque, de ese modo, es imposible que esas dos palabras sean ignoradas.

¿Cuántas veces nos prometemos dedicarnos tiempo a nosotras mismas y cuantas otras pasamos por encima de esos deseos porque tenemos asuntos “más urgentes” que atender? Seamos realistas. Hay tareas que tenemos que hacer sí o sí pero sigamos siendo realistas: una no puede dejarse para el final siempre. ¿Por qué no? Básicamente porque la vida es demasiado bonita como para no disfrutarla, como para pasar por ella de puntillas. ¿Te parece un buen motivo?

A veces pensamos que cuidar de nosotras mismas es irnos al spa a darnos un masaje una vez cada dos meses. Eso es fantástico pero no, no es ni de lejos suficiente. No lo es porque necesitamos mucho más. Necesitamos:

 

  • Recordarnos que somos valiosas, que merecemos respetarnos y querernos a nosotras mismas tanto como hacemos con el resto.
  • Equilibrar, es decir, que algunas veces ese “asunto urgente” seamos nosotras mismas.
  • Crear espacios y tiempos a solas en los que trabajar nuestras creencias limitantes para librarnos de ellas.
  • Deleitarnos con la belleza de las cosas simples, escuchar buenas noticias, regalarnos grandes dosis de motivación para despertar nuestra inspiración.
  • Cuidar de nuestro cuerpo pero también de nuestra alma.

 

Nunca deberías sentirse tan cansada como para que tus pasiones y talento dejen de practicarse con chispa y sentido. ¡Ahí está el límite!

 

Cuando eso pasa es hora de parar y arreglarlo pero ¿No será mejor parar antes y que el desastre no sea tan grande?, ¿Estás de acuerdo? 

Sé que estamos rodeados de estímulos – ahora más que nunca – y sé que tenemos mil tareas por hacer. Se que detrás de esta comunidad de mujeres hay muchas que desean cambiar su estilo de vida e incluso su trabajo y como yo ya he pasado por allí, también se que la etapa inicial del viaje es complicada.

Sé con conocimiento de causa lo que es convertirse en malabarista pero no de circo y lo que es superar el límite de horas de trabajo, que te salgan cosas por hacer hasta por las orejas. Me he convertido en experta en decirme a mi misma: persiste, da un paso más, sigue intentándolo pero hay muchos días en que tengo que repetirmelo varias veces. A veces por una milésima de segundo sientes ganas de tirar la toalla pero esa milésima pasa y el camino hacia la vida y el trabajo que quieres continúa.

Sé lo que es tratar de vivir con coherencia y no siempre conseguirlo. Sé lo que es sentirse culpable por eso y sé lo que es sentirte estúpida por sentirse culpable por eso.

La incoherencia también forma parte del camino porque al fin y al cabo de lo que trata todo esto es de aprendizaje.  Cuando la detectamos corregimos el rumbo y continuamos. ¡Basta ya de juzgarnos y reñirnos! Ahora toca trabajar en positivo y juntas.

Echa un vistazo a la red. ¡Nunca antes ha sucedido esto! Detrás de cada uno de los blogs que sigo hay tanto valor y tantas herramientas que me parece un delito no aprovecharnos. Las generaciones anteriores no tuvieron esto a su alcance y nosotras que si lo tenemos nos perdemos entre tanta información, nos paralizamos por un exceso de análisis, nos dejamos vencer a la primera de cambio o dejamos que la queja nos domine. 

 

Saca la basura mental, elige tu mejor forma de resetearte cada día.

 

¿Y por qué nos pasa todo esto? Pues porque cada día sacamos la basura de casa  y la dejamos en un contenedor, incluso dedicamos tiempo a colorar cada objeto en un cubo distinto y después arrojar cada cosa en su contenedor de reciclaje correspondiente. Después volvemos a  casa sintiendonos bien por contribuir a un mundo mejor.

¿Qué pasa con la basura mental, todos esos pensamientos, sentimientos, creencias y emociones tóxicas que te visitan cada día?  A veces simplemente los ignoras y otras te llevan a tomar decisiones, actuar o vivir de un modo equivocado. El modo equivocado de vivir es ese en el que no vives de una manera auténtica.

Por eso practicar meditación o cualquier otra cosa que nos haga hacer una limpieza progresiva y lenta de todo lo tóxico es algo tan importante. Por eso cuando dices POR FIN y lo escribes con mayúsculas sabes que algo dentro de ti te está pidiendo prestarte atención. Por eso decir por fin y hacerlo de verdad te convierte en alguien enérgica, creativa, empoderada, capaz de iniciar proyectos nuevos sin que la basura sea un problema.

Entonces la falta de tiempo o dinero, la sobreinformación, la baja energía o la queja dejan de ser un problema. Pero para eso amiga, tenemos que ponernos en marcha, no hay otra. Crecer exige sentirse incómoda, muy incómoda y esforzarse pero los resultados de atendernos de una vez son tan absolutamente prometedores que vale la pena, muchísimo ¡y de qué manera!

 

Mi historia con Lou. Cafés de ruta de Extremadura a Suecia.

 

Hace mucho que conozco a Lou. Muchas de nuestras charlas digitales divididas por muchos kilómetros desde Extremadura a Suecia han sido reveladoras para nosotras. Nos hemos ayudado, inspirado, alentando. También hemos estado en desacuerdo y hemos debatido de mil y una cosas. Somos muy parecidas y muy diferentes a la vez y eso nos ha hecho, por encima de todo, aprender.

Las dos hemos pasado por diferentes fases en nuestros proyectos y ahora somos otras personas muy diferentes  a las que éramos cuando nos conocimos.Creo que, en parte, nos hemos ayudado la una a la otra a tirar esa basura mental, cada una a su manera y con su estilo propio. Las dos hemos utilizado un blog “como excusa” para iniciar un potente proceso de desarrollo personal que ha quedado inevitablemente unido a lo profesional.

El camino de la pasión, la vida y el talento nos lleva a querer seguir creciendo y aprendiendo y a compartir aquello en lo que hemos puesto lo mejor de nosotras. Así lo ha hecho Lou con su curso Meditación 53. Me parece precioso este propósito que se ha hecho  con su nuevo proyecto con el que pretende llevar un poco de calma a todas esas mujeres que necesitan escucharse. 

 

¿Quieres conocerte y escucharte durante todo un año trabajando con Lou?

 

 

Si de verdad vas en serio con esto te vendrá bien comprometerte y dejarte acompañar por alguien que te guié. Ella misma presenta así su curso anual de meditación. “Ya sabes que yo no creo en milagros de diez minutos, creo en el trabajo continuado, en la perseverancia y en los cambios reales que requieren experiencia y tiempo.”

Lo que propone LOU exactamente es algo que no suena nada mal:

• aumenta tu paciencia y tu resilencia…
• desarrolla tu autodisciplina y persistencia…
• suaviza tu diálogo interno y externo…
• toma distancia con los dramas cotidianos

 

Si te apetece dar el paso y quieres beneficiarte de un 20% de descuento comprando tu curso desde Universo Flow puedes hacerlo pinchando en la imagen:

 

meditacion 

Cómo ser una mujer pájaro.

PAJARO

 

Existen muchos tipos de mujeres, hay mujeres agua, mujeres raíz, mujeres fuego y mujeres pájaro. Cada una vinimos al mundo por un motivo diferente. Me gusta decir que soy una mujer pájaro. Gracias a mis plumas, he conseguido pintar cuadros en momentos de angustia, cantarle a los días grises y escribir versos cuando todo a mi alrededor era auténtica prosa. Para mí lo más importante es pasar bajo los árboles y que estén verdes y que el sol brille y las hojas permanezcan en calma.

Mujer Taruk.

 

Estas semanas estoy tan ocupada en crear que apenas puedo mantener actualizado el blog ni comunicarme demasiado con vosotras por aquí. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, no siento desasosiego por no llegar a todo. En diciembre decidí zambullirme en el agua del mar de la abundancia y el foco y desde entonces tantas cosas han cambiado, que me parece increíble que sólo  haya pasado poco más de un mes. En ese agua dejé mi perfeccionismo, mis creencias limitantes sobre el dinero y mi mentalidad de escasez y, sinceramente, no tengo ninguna intención de volver a por ellas. 

Ahora estoy convencida de que estoy haciendo exactamente lo que tengo que hacer: crear. Pero antes de llegar a este estado sereno y seguro tuvieron que pasar algunas cosas por aquí dentro para que me diera cuenta de que estaba acercándome peligrosamente a ese estado de adicción al trabajo y bloqueo en el que ya cayeron otras bloguers como, por ejemplo, Deb y que tan bien explica en su post “El año en que me di cuenta de que era workaholica”. 

Comencé entonces un proceso que me llevó a aprender mucho de mi misma. Me cansé de estar en todos lados y en ninguno en realidad y me di cuenta que realmente la responsabilidad de que las cosas no fueran como esperaba no era de la larga lista de tareas que se arremolinan a mi alrededor.  Comprendí que el único obstaculo hacia mis sueños era yo misma. Así que me decidí a desprenderme de ese apretado e incómodo vestido de la escasez que ni siquiera sabía que llevaba puesto, para desnudarme y colocarme uno que reflejara mucho más lo que en realidad soy. Me sentí holgada, enérgica y liberada.

En este mes muchas cosas han cambiado. Las ventas por fin han llegado, la creatividad ha vuelto y los proyectos con alma me rodean por todos lados. Realmente nunca había experimentado de un modo tan evidente y contundente como un cambio de mentalidad puede generar tantos cambios en tan poco tiempo. La realidad es que no ha sido tan poco tiempo pues este proceso comenzó en 2013 pero los resultados si han llegado de golpe porque habían estado todo este tiempo esperando que yo les permitiera entrar en acción. Así de misterioso y de maravilloso es el poder de los pensamientos abundantes y las acciones que generan. Estos supuestos “milagros” que nos sorprenden, en realidad, nos pillan siempre trabajando y se multiplican con la confianza en nosotras mismas pero ¡qué trabajo nos cuesta!

Mujeres del mundo: artesanas, ilustradoras, escritoras, cocineras, fotógrafas, coach, diseñadoras, amantes de la vida lenta y el minimalismo,… emprender en Internet y crear un nuevo estilo de vida es fantástico pero hay que hacer tres cosas: trabajar mucho, creértelo y no olvidarte de ti misma en el camino. En definitiva, hay que ponerse los zapatos de equilibrista, hay que ser consciente de que después de esos pasos previos tu destino será volar porque para eso has llegado hasta aquí. El proceso es el siguiente: te colocas la cuerda y miras al frente pero no tan lejos  como para perder la perspectiva de donde estás ni tan cerca como para quedarte corta. Tan corta que te conformes sólo con caminar sólo unos pasos porque dar más te bloquea, te estresa, te agobia, te llena de miedos, te hace caer.

Si compras unos zapatos de equilibrista y unas alas, no los uses a medias. Exprime el jugo de una compra tan jugosa pero no pretendas sentir sólo la emoción del vuelo, aprende a amar también esos primeros intentos fallidos y vuelve a levantarte porque serán ellos y las lecciones que contienen los que te llevarán a planear sin límites. Tampoco pretendas domesticar tus alas para que te lleven en la dirección que quieras en el momento que tu decidas. Una mujer pájaro es una mujer libre, imposible de domesticar.

Si quieres ser una de ellas deja de querer controlarlo todo a cada instante. Aprende a ver los paisajes en tu mente antes que en la realidad incluso cuando estos se ubiquen en lo alto de un desfiladero. Si crees que puedes llegar hasta allí lo harás pero si ni siquiera te atreves a imaginarlo, si te conformas con soñar por la noche que eres la más espléndida de las gaviotas y por la mañana, al despertar, no te crees merecedora de serlo, entonces, aún no vas a poder construir tu propio trabajo y estilo de vida. De momento, te tocará seguir aprendiendo de ti misma, lo que tampoco es un mal plan. Como les digo a mis alumnas de Cocina tu blog, tendrás que pasar un tiempo en tu refugio interior hasta que llegue tu momento.

Se que mi momento ha llegado y voy a aprovecharlo. Es tiempo de sembrar proyectos tan bonitos como el que me ha permitido sentarme en la cocina con Mia y unas cuantas invitadas más para compartir, al calor de una taza de café preparadas como las de antes,  actividades para cultivar el amor por la comida. Es tiempo de ponerme la música de fondo, apagar el ruido interior y dejar salir cuanto me he reservado estos años. Es tiempo de olvidar de una vez por todas esos miedos que todas llevamos, esos más difíciles de detectar porque piensas que ni siquiera están, esos que andan agazapados, bien escondidos, en algún rincón de nuestra alma.

Me maravilla la forma en que todo esto está saliendo en forma de cursos. Este mes he sido capaz de generar material para un curso de seis meses que ya ha arrancado y en el que vamos a compartir todo esto a gran escala y de una forma muy cercana y personal y he podido disfrutar preparando las clases y videos de “La Cocina lenta de Mia y Mamen”.

No puedo más que estar agradecida por todos aquellos que me escribís al correo tras leer mis cartas contándome que os han servido, por todas las compañeras bloguer entre las que cada día me siento más apoyada y querida, por mis pasajeras del club privado de la Gente sin prisa, por las artesanas y emprendedoras que me muestran esos productos tan llenos de ganas y de vida que constituyen el motor de sus alas. Las mujeres pájaros me rodean por todas partes, también los hombres que aman a esas mujeres, pero hoy quiero hacer una mención especial a Mia. Con ella todo es fácil y fluido y siento que nuestro proyecto nos va a dar muchas alegrías.

A veces temo ser pesada con esto de los agradecimientos pero, a riesgo de parecer pesada, voy a terminar esta carta agradeciendo también al chico da las zapatillas, a mi familia, a la suya, a mis amigos y a todo la gente que me quiere, fuera del mundo on line. Siempre hay motivos para agradecer y nunca sobra expresarlo. Me gustaría acabar la carta de hoy con las palabras relativas a esta idea del escritor Roy Galán que un texto que escribió esta semana y que puedes leer aquí completo decía lo siguiente:

No puedo elegir.

Pero si pudiera elegir un instante para morir.

Sería en un instante lleno de ternura.

Dando las gracias con la mano en el pecho.

O en un beso en medio de una playa llena de huellas.

Por eso no voy a parar de dar las gracias ni de besar.

Por si me muero.

Que cuando me piensen.

Sobrevenga la sensación.

De estar recibiendo un abrazo.

 
Pues eso. Que nunca os canséis de dar las gracias y de dar besos o amor de la forma en que os salga a los demás. Las maneras son infinitas. Eso sí que es una bonita manera de volar sin alas. Y recuerda: la mejor manera de ser una mujer pájaro es creer que puedes volar y demostrártelo a ti misma. 

  • Ya que ahora publico de manera menos habitual que antes en el blog, si lo deseas puedes seguirme semanalmente en mis cartas de las miércoles uniéndote aquí.
  • Otras maneras de ser mujeres pájaro aquí y aquí.

 

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