slow blogging

Dicen que la experiencia es un grado. Sin embargo, la experiencia por si sola no sirve de nada.

Acumular vivencias en automático – sin pararnos a contemplar los nuevos paisajes que han traído a nuestros ojos – es como visitar el lugar más hermoso del mundo y no quitarte las gafas de sol. Es como recorrer en un tren de alta velocidad paisajes impresionantemente bellos.

Estás ahí, lo ves pero todo pasa rápido y desenfocado. Recorres la experiencia a medias y te pierdes lo mejor: el aprendizaje.

Sin aprendizaje nos quedaremos aquí: estancadas, bloqueadas, ignorantes de qué ha pasado en nuestras vidas desde que cruzamos al otro lado, con la esperanza de sentirnos más libres y más sabias.

 

1. En estos tres años blogueando he acumulado más aprendizaje sobre mí misma que en toda mi vida

Si tuviera que resumir mis tres últimos años con Universo Flow emplearía, sin duda, estas palabras: escuela de vida. 

Emprender en internet me ha hecho navegar sin parar por un mar digital de aguas agitadas. Un río que he recorrido recorrido, centímetro a centímetro, en cuyo fondo he buceado para emerger después a la superficie, convertida en una auténtica pescadora de creencias.

Bucear en un blog es hacerlo en tu propia alma, ponerte ante un espejo que muestra cada fortaleza y debilidad.… Clic para tuitear

Antes de saltar al agua,  mis creencias limitantes estaban escondidas en los recovecos más recónditos de una roca marina. Pero en estos 3 años he logrado sacar gran parte de ellas a la superficie, día tras día, sin apenas darme cuenta.

Hoy he vuelto a la orilla, he amarrado mi barco y he salido a charlar con otras pescadoras de creencias sobre todo lo que me ha dado este viaje. 

No podría haber elegido un mes mejor para ello que septiembre, el mes en el que decido – con este primer viaje ya finalizado – embarcarme en nuevas aventuras que seguirán demostrándome que, por más que nos resistamos, la vida es cambio.  Sólo el que acepta esta verdad es capaz realmente de fluir por la vida. Por eso , entre otras muchas cosas, he decidido reinventarme.

Todo cambia. Sólo el que acepta esta verdad es capaz realmente de fluir por la vida. Clic para tuitear

 

2. Echa un vistazo al camino del que vienes. Tu blog es un reflejo de ti misma.

Cuando comienzas un blog el resultado inicial no es más que un reflejo de lo que ya has sido, de las experiencias y vivencias acumuladas hasta entonces, de la persona en que te has convertido durante años y de la forma en que piensas y vives. Por eso cada proyecto y cada blogger es único.

Puede que todas nos formemos en las mismas temáticas, que charlemos de las mismas cosas y que admiremos a los mismos referentes. Sin embargo gran parte del éxito de tu blog va a depender de lo que piensas, más incluso que de lo que haces, ya que:

  • Si no haces las cosas con pasión y ganas, si no te sale de dentro de verdad por más que apliques convenientemente las lecciones que estudias no va a funcionar. Los lectores lo van a detectar.
  • Si empleas mil horas en crear un contenido pero por dentro no te sientes merecedora de venderlo tampoco va a funcionar. Los lectores lo van a detectar también, incluso inconscientemente.
  • Si no estás pasando por un buen momento personal y necesitas utilizar la escritura como terapia o como instrumento para reafirmarte, vas a crear un fantástico espacio para la reflexión, para gritar al mundo cuáles son ahora tus ideas, para sentirte mejor,…  Puede que además vendas y seguro que ayudarás a mucha gente con tu autenticidad. Sin embargo,…
  • Enfocar un blog desde un punto de vista hiper personal, no es una tarea sencilla. Te contaré mi opinión en el resto del post.

 

3. Antes de vender en un blog, por favor, revisa tus creencias. El riesgo de decir: mi blog soy yo.

Ahora quiero hablarte de la cara y la cruz de los blogs personales que quieren rentabilizar. No es fácil implicarse hasta los tuétanos con tu blog poniendo todo el foco, apostando todas las cartas a vivir de él si haces la siguiente asociación. Mi blog soy yo.  

Si tu blog eres tú, entonces cada vez que blogues será como mirarte en un espejo, ponerte frente a frente ante tus aciertos y errores, tomarás cada “error” como tu fracaso personal, te sentirás mal cada vez que hagas algo que en el blog has contado que no haces.

Quizás sientas que vendes humo, a lo mejor te ha pasado por la mente que eres una “impostora” o te preguntas por qué estás aquí dando consejos que tú no aplicas. Y entonces ocurre, esa parte de ti misma que te boicotea hace su aparición estelar. Seguro que esto te suena. ¡A mi mucho!

Quizás el problema es que te has precipitado o has mezclado conceptos. No digo que no escribas y crees un blog desde el minuto cero (yo volvería a hacerlo una y otra vez) pero, quizás, antes de vender productos en tu blog, necesitas venderte a ti misma: no a los demás sino a ti.

Venderte a ti misma, creerte a ti misma, escucharte a ti misma. En definitiva: detectar y empezar a trabajar… Clic para tuitear

 

4. Cuando la ansiada rentabilidad no llega. El día que supe que era rica.

Ha habido algunos factores a lo largo de estos tres años que han determinado la evolución de mi blog y sus resultados a todos los niveles. Hoy y a lo largo de otros post voy a contártelo sin esconder nada, con pelos y señales.

Pero antes voy a recordarte cuáles eran mis circunstancias cuando me lancé a ser blogger profesional. En mayo de 2013 me encontraba en la siguiente situación:

  1. Disponía de mucho tiempo pero no sabía administrarlo adecuadamente.
  2. Tenía poco dinero pero era “rica en creencias limitantes” aunque no era consciente de esto en absoluto.
  3. Había renunciado un trabajo que había dejado mi energía bajo mínimos, estaba muy quemada y sólo quería enfocarme en mi blog y trabajar a mi manera, por lo que apostaba todo a la misma carta.
  4. Quería demostrarme a mi o al mundo que podía vivir de mi blog por lo que no era demasiado flexible. El resultado debía ser si o si rentabilizar creando mis propios productos.
  5. Me formaba con mentores de primera y mejoraba mi aprendizaje día tras día.

Lo que no sabía ver yo por entonces es que antes (o a la vez) que me formaba en conceptos como marketing, visibilidad, cliente ideal, diseño o tecnología debía haberme centrado también en acciones que contra restaran esa riqueza en creencias limitantes.

Los expertos en blogging pueden enseñarte muchas cosas esenciales pero no pueden superar tus miedos por ti. Clic para tuitear

Hubo un día – no hace demasiado – en que me di cuenta que si no rentabilizaba lo suficiente era precisamente porque ya era rica pero no en dinero sino en creencias limitantes. Como ya había experimentando grandes cambios en mi vida, superando miedos que me habían limitado años atrás, cometí el error de pensar que todo el trabajo estaba hecho,

Sin embargo, un par de años después, descubrí en carne propia que la vida no son departamentos estancos y que lo personal y lo profesional deben evolucionar a la vez. No basta con ser valiente un par de veces, con conocerte a la perfección en el pasado, con ocuparte de tu desarrollo personal una vez.

Y no basta porque todo es cambio y al igual que cambia nuestro entorno cambian nuestros miedos: se van unos y aparecen otros. La vida continuamente nos exige enfrentarno a retos nuevos. Si creemos que estos retos son finitos, nos sentiremos frustrados una y otra vez. Sólo cambian de nombre,

Sin embargo, si ya te has enfrentado a retos y dificultades en el pasado aunque están sean de otro color ¿Qué te hace pensar que esta vez no volverás a lograrlo? Sólo hay que aceptar que estarán.

No podemos controlarlo todo, si eres emprendedor, menos. Hay que bucear en la incertidumbre una y otra vez… Clic para tuitear

 

5. Lo que otros no pueden hacer por ti. Algunos “culpables” de que tu blog no despegue. 

¿Quién tiene la “culpa” de que tu blog no funcione? Para empezar, culpa no tiene nadie. Es una palabra fea que no ayuda en nada. Dicho esto, diría que cada caso es único y que pueden fallar mil cosas: falta de estrategia, mala organización, necesidad de formación, errores de base en la definición del proyecto, falta de acciones de visibilidad y un largo etcétera.

Aparte de esto, tengo algo muy claro: tu blog funciona si tú funcionas. No hay más. Esto es lo que haría yo si hoy fuera mayo de 2013 y hubiera sabido todo lo que se a dia de hoy. 

  1. Aprender más de mi misma, mejorar mi propio autoconcepto para sentirme más segura y merecedora.
  2. Trabajar mi perfeccionismo, bajar mi alto nivel de exigencia, hablarme a mi misma con más mimo. 
  3. Aprender a decir no (también a mi misma) para enfocarme, aprender a organizarme, diseñar un sistema en vez de crear contenidos sin más.
  4. Valorarme para valorar lo que hacía poniendo un precio justo a mis productos.
  5. Darme cuenta de que al vender no engaño a nadie sino todo lo contrario: ayudo, ofrezco mi tu talento al mundo.
  6. Detectar que la verdadera manera de formarme no es acceder a mil contenidos sino consumir aprendizaje, paso a paso, pasando de la teoría a la acción sin saturarme con mil cosas a la vez.
  7. Sacudirme el miedo. Junto con el perfeccionismo (que también es una forma de miedo) es en gran parte el culpable principal de un blog que no despega. 

 

6. Los bloqueos más comunes de las emprendedoras digitales

Me he pasado seis meses reflexionando sobre los aprendizajes, los aciertos, errores, progresos y estancamientos de mi proyecto. Para ello he analizado los miedos y bloqueos a los que yo me he enfrentado este tiempo y los que ampliado y desmenuzado junto con otros miedos comunes a los que nos enfrentamos las bloggers, no sólo cuando empezamos sino durante todo el proceso de creación y rentabilización de un blog. Algunos ejemplos son:

A. Miedo, pereza o desmotivación ante la tecnología.

Te encuentras en este grupo si reconoces haber dicho o pensado algunas de estas afirmaciones:

  • Me siento torpe ante la tecnología. No me creo capaz.
  • No tengo paciencia, me desespero, no sirvo.
  • No se me da mal pero me da mucha pereza y procrastino una y otra vez porque a mi lo que me gusta es crear.
  • Me limita en ciertos programas y aplicaciones no saber inglés.
  • Mi ordenador y mi conexión a Internet no son muy buenas y me limitan mucho. Tardo una eternidad en hacer cada cosa.

B. Miedo a no ser una blogger legal, miedo a serlo y perder dinero.

Te encuentras en este grupo si has tenido algunos de estos miedos antes o después de hacerte autónoma o poder facturar legalmente:

  • Miedo a que te multen por actuar fuera de la legalidad.
  • Miedo o pereza a no saber afrontar el papeleo y a dar todos los pasos o trámites correspondientes sin equivocarte.
  • Miedo a no vender y “hacer el tonto” pagando una cuota mensual sin percibir ingresos mensuales suficientes.
  • Miedo a soñar a lo grande y a crear y trabajar sin límites por este bloqueo.
  • Miedo a crear una tienda on line o cobrar a través de Paypal.

C. Miedos relacionados con inseguridades o baja autoestima.  

  • Miedo a poner precios altos.
  • Miedo a explicar a que te dedicas sin dudar.
  • Miedo a no ser lo suficientemente buena. El síndrome del impostor.
  • Me comparo con otros que hacen muchas cosas y siento culpa por no estar haciendo lo que el resto.
  • Soy timida, me da vergüenza, me cuesta relacionarme y hacer networking.
  • Me siento insegura ante la cámara, soy demasiado introvertida para ser blogger.
  • Me siento a gusto en casa dentro de mi cascarón pero me cuesta salir de mi zona de confort al mundo.

D. Miedos relacionados con creencias limitantes sobre el dinero.

  • Ansiedad con respecto al dinero.
  • Mentalidad de escasez.
  • Presión por no llegar a fin de mes.
  • Responsabilidad con respecto a la familia y alejamiento de lo que quieres hacer en realidad por cumplir tu obligación y poner por delante a la familia.
  • No llevar un control de las finanzas.
  • Culpa a la hora de cobrar.
  • Creencias limitantes con respecto a los ricos.
  • Falta de autoestima o seguridad que te hace subestimarse y no valorar realmente las horas de su trabajo.

E. Miedo a dar el paso y cambiar de vida y dificultades para saber qué hacer.

  • No encuentro mi pasión. No sé´ de que hablar. No sé que me gusta.
  • Tengo una gran pasión pero debo buscar otra que me dé más dinero.
  • No tengo talento suficiente como para vivir de mi pasión.
  • Me siento bloqueada, cansada y estresada y en este punto se me hace difícil bucear hacia dentro para saber que quiero.
  • No me atrevo a dar un giro tan grande a mi vida y carrera para vivir de esto.
  • ¿Qué pensarán los demás?, ¿saldrá bien?, ¿para que me sirve entonces mi carrera y todos estos años de experiencia?
  • Tengo clara mi pasión pero es una visión demasiada idealista y soñadora. Tengo que poner los pies en el suelo.
  • ¿Cómo encontrar la manera de conectar mi pasión y talento para crear productos dirigidos a un público que esté dispuesto a comprar?
Tu blog funciona si tú funcionas. Las cosas no fluyen si no sabes que te está limitando en estos momentos.… Clic para tuitear

F. Miedo a no saber equilibrar vida personal y profesional. Falta de claridad de ideas. Falta de un sistema. Desorganización y saturación.

  • Me cuesta mantener el equilibrio entre mi vida profesional como blogger y mi vida personal.
  • Mi entorno físico está desordenado. No puedo trabajar con este caos pero no logro mantenerlo bajo control. 
  • Soy multi apasionada y salto de una idea a otra sin cerrar casi ninguna.
  • No logro desconectar ni dedico tiempo a mi misma empleando tiempo y exponiendome a estímulos positivos para sentirme motivada, estimulada y conectada a mis verdaderos deseos.
  • Mi pasión es tan desbordante que necesito gestionarla para no olvidar otras cosas.
  • Me estoy obsesionando con rentabilizar y nada fluye. 
  • Tenga descuidada a mi pareja, mi familia y mis amigos. No tengo tiempo para nadie, ni para mi misma.
  • No hago ejercicio, paso demasiadas horas ante el ordenador, me siento agarrotada, me canso con facilidad cuando tengo que hacer alguna actividad física, me siento culpable por no cuidar mi cuerpo. Me siento mal porque deberia hacer algun ejercicio como yoga. Otras bloggers lo hacen.
  • No dedico el tiempo suficiente a mi alimentación. No planifico las comidas ni vigilo si como o no de manera equilibrada. Mi cocina es un reflejo de mi estado de animo o estrés interior. Quiero reconciliarme con el placer de cocinar y comer sin prisas.
  • Estoy estresada. Hay demasiados estímulos a mi alrededor. Me voy a volver loca con tanta información. Me cuesta enfocarme.
  • Estoy permanentemente en modo multi tarea. Me distraen las redes sociales.
  • Me cuesta mantener mi mente relajada. Me siento mal por no hacer meditación, otras bloggers lo hacen.
  • No tengo un plan definido. Procrastino demasiadas veces, no tengo trazado un mapa de ruta y voy por ahí como pollo sin cabeza. No avánzo lo suficiente en mi proyecto.

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7. El fracaso no existe, sólo tu percepción sobre lo que te ocurre. Mi plan C.

¿Te suenan algunas de estas afirmaciones? A mi ¡muchísimo! No todas pero sin un gran porcentaje de las que te he presentado, las he vivido por mi misma.

Te he he hecho una completísima radiografía de los bloqueos que podrán mantenerte durante meses o años trabajando en la dirección incorrecta. La dirección incorrecta es esa que te lleva a tal estado de estrés y autoexigencia que tu propósito deja de tener sentido.

Y es que ni tu blog, ni tu propósito, ni tu blog funcionan si tu no funcionas. En el momento en que veas que esto sucede, por favor, para, reconduce las cosas. No hay una única manera de recoger la cosecha de los frutos que plantas. Se flexible contigo misma y con las oportunidades que te brinda la vida.

Yo he decidido parar aunque no me voy a estar quieta. No voy a renunciar al estilo de vida con el que he soñado todo este tiempo y más ahora que he logrado superar la mayoría de creencias limitantes que me atascaban.Sin embargo ahora que lo he conseguido y aunque suene irónico necesito un poco de aire fresco para el blog.

He decidido estrenar este curso sobre blogging para ayudar a otras mujeres como yo. He trabajado en él durante muchos meses y me apetece explorar con vosotra su contenido y hablar de todo esto en el blog durante el año.

Sin embargo, de momento y hasta nuevo aviso.

  • No voy a sacar productos nuevos.
  • No voy a enviar una carta a la semana como llevo 3 años haciendo a mis suscriptoras ni voy a mantener una regularidad en las publicaciones del blog.
  • Voy a darme el lujazo de escribiros sólo cuando lo sienta de verdad.
  • Voy a iniciar un nuevo camino profesional – mi plan C – del que os hablaré muy pronto y que me mantendrá no obstante cerca de vosotros y de todos aquellos bloggers que he conocido en este tiempo.

Como dice Antonio G, de Inteligencia Viajera, blogger todo terreno con el que trabajo desde febrero, “el fracaso no existe” ¿A qué se refiere Antonio G. con esta afirmación que tanto le gusta  recordar? Pues que para lo que algunos es fracaso para otros muchos significa aprendizaje, evolución y aire fresco.

Yo ahora necesito más que nunca abrir la ventana y sentirlo. Ya lo estoy respirando…

 

8. ¿Nos acompañamos durante un año? Descuentos para la vuelta al cole.

Si te apetece seguir a mi lado en el nuevo curso, aunque no esté tan presente en el blog (voy a enfocar gran parte de mi tiempo para el proyecto en este curso)  puedes unirte al curso de Slow Blogging y nos seguiremos viendo con asiduidad.

Este no es un curso sobre blogging al uso y no sólo hablaremos de blogs sino también de vida slow y minimalismo. Te abriré un perfil en una plataforma privada y podrás disfrutar de los contenidos durante todo un año. ¡Estaré encantadísima de tenerte a mi lado en este nueva etapa!  La verdad es que me hace mucha ilusión.